Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 14 de abril de 2012

Desde el fin del mundo




Faro del fin del mundo, Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina.

En el fin del mundo hace frío, aunque con el cambio climático y estando en otoño se soporta maravillosamente. Una bahía celeste, un cielo casi siempre gris, un canal dónde por suerte se reproducen las centollas, bellas, rosadas, exquisitas. Más allá, los hielos eternos de la Antártida. Todo blanco. En Ushuaia,  una mixtura de gentes que por momentos te trasladan al bullanguero Río do Janeiro, o a la populosa Buenos Aires,  y por otros, ni que estuvieras en un tour por Europa. El chocolate es bueno, la merluza negra, única y el cordero patagónico, un deleite. En el Bar Ideal  se escriben historias de amor al conjuro de una cerveza. ¡Cómo iba a adivinar, Yo que, dónde el planeta dice basta, te encontraría!

7 comentarios:

Verónica dijo...

Hermoso escrito, querida amiga.
Me iría, ahora mismo a ese lugar.
Buen finde
Besos

Pilar dijo...

Maravilloso lugar es aquel donde encuentras lo que buscas incluso sin buscarlo. Encantada de encontrarte!

Yashira dijo...

Estupendo ese fin del mundo, quizás hay que llegar hasta el final para encontrar el principio que se busca sin buscar

Me gustó mucho.
Besos desde mi mar,

Zuni Moreno dijo...

Gracias, Vero, mi amiga. Gracias Pilar para mí también es un gusto. Abrazo a ambas.

carlos de la parra dijo...

Sensacional, con estallido de final feliz y postivo.

Zuni Moreno dijo...

Gracias, Carlos siempre presente. Un abrazo, amigo.

Juanito dijo...

¡Qué buenas descripciones!
¡Y qué final!
Muy bueno.
Saludos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.