Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 19 de abril de 2012

Familia tipo

He tenido una recaída. Mamá se despachará con uno de sus sermones. Le va a preguntar a papá qué hizo mal, justo ella que pasa tantas horas en esa oficina para que no me falte nada. Volverá a dejarme una semana sin probar bocado como hace conmigo cada vez que se enoja y repite que quiere una hija normal, separando las sílabas y comiéndome con la mirada.
Se pondrá a recordar aquella vez que, en medio del balance general de fin de año, inundé la casa de números y las cifras taparon las cañerías y hubo que llamar al plomero y levantar el piso de la cocina. O de ese domingo que volví de las vacaciones con un atracón de imágenes y la escalera parecía una película en technicolor. De lo que costó conseguir un pintor que aceptara el trabajo de cubrir todo con látex porque ella se mareaba y no podía ir a trabajar. 
Hace unos días no hago más que largar palabras. Abro la boca y sale una frase que se multiplica por los rincones del cuarto. Hoy he visto a una escaparse por el zócalo de la puerta. La he empujado hacia adentro de un tirón justo cuando sentía los tacones de mamá sobre la escalera. Ahora la puse debajo de la almohada como pude porque es un poco larga. "Te quería contar algo pero nunca tenés tiempo." Eso dice.


                                                                                          ficcionario breve

4 comentarios:

enletrasarte(Omar) dijo...

esos padres agobiados por la rutina ¿y los chicos!!!???
saludos

El Eskimal dijo...

La hubiera dejado escapar. Que la madre la encuentre bajo una mesa, mirando un jarrón, algo tímida pero necesitada de leerla. Está muy bien la idea de volver físicas las palabras, de darles vida en la casa.

Juanito dijo...

Crudo y genial microrrelato.
¡Felicitaciones!

Sandra Montelpare dijo...

Los chicos, Omar, devorados por esa rutina siempre esperan. El tiempo se está convirtiendo en algo suntuario. Gracias por pasar a leerlo.

Ciertamente, Eskimal. Cuando los llamados de atención no son percibidos, hay que ir por el camino directo.

Gracias, Juanito. Veo muchas realidades así de crudas en mi diario trabajo docente.

Saludos van! Les agradezco el feedback!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.