Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 16 de abril de 2012

Inseparables


Nacimos atadas la una a la otra. Mantuvimos una relación conflictiva. De niñas no le gustaba que jugara con otros, si le tocaba aparecer a la izquierda ella lo hacia por la derecha. En la adolescencia si besaba a un chico la tenía pegada a nuestros morros, ni cerrando los ojos dejaba de sentirla. El atardecer que me casé no dejó de pisarme como un presagio de mi futura vida conyugal que la maldita se encargó de amargarme bien.
Decidí eliminarla pero fue más veloz, me mató. Ahora soy parte de las tinieblas. Ella, mi sombra, camina en libertad.




http://elystone.blogspot.com.es/

10 comentarios:

Cabopá dijo...

Ay, la sombra, "la mala sombra" cuantos estragos deja en su pertinaz seguimiento...

Un micro muy bien trazado y con un final redondo.

Me gusta mucho querida Elysa.
Besicos

enletrasarte(Omar) dijo...

genial!!
saludos

Nicolás Jarque dijo...

Elysa, la maldad adopta diferentes ropajes y nos amarga la existencia hasta en el infinito. Gran homenaje a esa sombra maldita que nos persigue.

Me gustó mucho.

Bessets.

MJ dijo...

Tal como lo cuentas asusta mucho, Elysa.
Desde ahora miraré a mi sombra con recelo :-)

Un beso.

Ximens dijo...

Jeje, como parece lo que no es. Entretenido relato de relectura obligada. Por lo que cuentas hizo bien en matarla.

Pilar dijo...

Me ha encantado Elysa. A veces deberíamos andar más alerta y deshacernos antes de las sombras que enturbian nuestro camino.

El Eskimal dijo...

Podría ser un final alterno a lo que pasara con Peter Pan cuando se separó de su sombra. Está muy bueno el cuento.

carlos de la parra dijo...

Grande.
Has creado una nueva neurosis.
La sombrafobia.

Rosa dijo...

Jejejej que mala sombra Ely...

Besos desde el aire

Zuni Moreno dijo...

Un alerta, Elysa, que deberemos tener en cuenta. . .

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.