Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 9 de mayo de 2011

Soñando sueños.
















     Era un sueño recurrente. Soñaba dentro de un sueño y en ese sueño dormía y soñaba que se dormía soñando que se soñaba durmiéndose dentro del sueño para soñarse dormido… y así sucesivamente, como una imagen repetida en una eternidad de espejos.

     Temeroso de no encontrar el camino de vuelta en aquel laberinto onírico, despertaba espantadizo sin saber nunca con certeza si estaba despierto del todo o se había despertado en uno de sus soñados sueños dormidos.

     Aquel día, sin aliento, se levantó de un brinco y sin lavarse la cara salió a revisar el mundo, para poder cerciorarse de que aquél era su mundo, el mundo en el que vivía.

     “Buenos días, realidad. Buenos días, nuevo día” –susurró ya más tranquilo y se fumó un cigarrillo dejando que la mañana le despeinara los miedos.

     Al entrar de nuevo en casa se encontró consigo mismo aún acostado en la cama plácidamente dormido soñando que se observaba soñando dentro de un sueño que despertaba dormido mientras soñaba en la cama que saludaba a su mundo fumándose un cigarrillo.

     Cuentan que aún sigue durmiendo… soñando que está despierto y que se encuentra en la cama soñando que está dormido.

6 comentarios:

Kum* dijo...

Dulces sueños... aunque estén despiertas.. o no.

Besos oníricos.

Puck dijo...

Sueño que un jardín con tres rosas amarillas se llena de amigos, y alguien reparte sombreros y le debo un par de besos, eso pone en el cartel de la solapa. Y me despierte, o no, y todavía es lunes, pero ya queda menos. :-)
P.D. Me encantan tus sueños!!!

Pedro Alonso dijo...

...Y así seguimos, soñando que estamos despiertos, aunque jamás hayamos visto la luz de nuestro amanecer. Un fuerte abrazo.

Luisa Hurtado González dijo...

A mi que siga durmiendo y soñando me parece estupendo, solo veo un problema: tu micro a mí produce desazón, inquietud, pérdida,... y en esas circunstancias no se descansa, y menos aún se sueña, como es debido.

Puri dijo...

soñando sueños, nunca despertará?
Besos

Patricia Nasello dijo...

Que la vida es sueño decía Calderón, pero tu frase "dejando que la mañana le despeinara los miedos" muestra el filo de ese soñar.

Que la realidad y el nuevo día te sean propicios, amigo.

Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.