Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 30 de noviembre de 2012

Silencio

¿La respuesta de mi marido? Ninguna.
Durante semanas le pedí que hablásemos, que me dijese qué problema había, que no olvidase que le quería; pero su silencio acabó por crisparme los nervios. Admito que comencé a elevar el tono de voz, a gritarle incluso, mientras impotente veía como él seguía sin abrir la boca.
Hoy al fin despegó los labios, salió de ellos como un gemido y esperé hasta que vi la sangre extendiéndose por su camisa. ¿Cómo podía yo imaginar que un día se me escaparía un disparo? Idiota, si hubiese hablado…, toda la culpa es suya.

13 comentarios:

Sandra Montelpare dijo...

Tre men do!!! Me encantó, Luisa. Saludos admiradísimos

Arturo dijo...

Luisa:
¡Pobre tipo!
No le valió de nada escucharla y escucharla con su locura, no contradecirla...
Muy bien escrito.
Saludos cordiales.

Cybrghost dijo...

Me gustó mucho.Últimamente andas muy "temática" con estos asuntos.

Rosa dijo...

Otra historia de hartazgo, jejejje. Me gusta.
Besos desde el aire

Anónimo dijo...

Es que no hay que dar lugar a llegar a semejante situación...

enletrasarte (omar) dijo...

¡qué falta de comunicación!
saludos

Luisa Hurtado González dijo...

Conocí a alguien que discutia con su suegra y le decía siempre: No me señala con el dedo, que un día se le va a disparar el dedo y vamos a tener un disgusto.
Un poco así es el micro, no??
Gracias.

Innombrable dijo...

de que valió la pena escucharla si le tocó ese final...excelente

saludos
carlos

Preste Juan dijo...

Esto, yo estoy soltero... ¡Pero no busco a nadie gracias!

andrea dijo...

Brutal! Está muy pero que muy bien, enhorabuena!!

Cabopá dijo...

Vaya forma de acabar con el silencio, muy bueno, amiga Luisa.

Un ritmo trepidante el de tus palabras.

Besicos

Juanito dijo...

Uhhh... Violento, duro.
Me gustó mucho.
¡Saludos!

Esperanza L.G. dijo...

Me ha parecido muy bueno y con un final sin vuelta atrás para reivindicar la falta de comunicación.
Saludos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.