Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 14 de noviembre de 2012

ACRÓSTICO








Hubo una vez,
Un país
En donde
Las cosas parecían ir bien.
Gracias a las pompas de jabón
Así que, de tanto lavarse las manos, la pastilla se acabó.





Autora: Carmen Martínez Marín

12 comentarios:

Yashira dijo...

Muy bueno Carmen.

Un abrazo.

Mar Horno dijo...

Desde luego, tienes una capacidad para llamar a las cosas por tu nombre. Un beso Cabopá.

amoristad dijo...

Estos de ahora ni se lavan las manos,no les da tiempo.No han parado desde que están en el trono...Un saludo!!

Rosa dijo...

Plas,plas, plas...:)

Besos desde el aire

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Genial micro. Mi felicitación A Carmen,expléndido!!
Besicos muchos.

ñOCO Le bOLO dijo...


· Ergo, no se puede ser tan limpio.

· BB·HH

CR· & ·LMA
________________________________
·

letrasdeescarcha dijo...

Acabo de llegar, me encantará continuar. Un saludo. Buen blog

Amapola Azzul dijo...

Pues sí, gran verdad esa. Besos.

Me gustó el post o microrelato.

Paloma Hidalgo dijo...

Las pompas, las burbujas, siempre son muy traicioneras: explotan cuando menos te lo esperas.
Jo, lo del pareado no estaba programado.
Un beso Cabopá.

Carlos de la Parra dijo...

La naturaleza humana termina por despertar , a pesar de tantos que quisieran mantenerla dormida.
Las huelgas han expresado su voz.
La película de Costa Gavras habla del dominio de los bancos y de como actúan éstos para robar a los pobres y dárselo a los ricos, cual Robin Hood a la inversa.
Ha llegado la hora de pedirle a los estadistas que tomen el control debido del poder y no se dejen someter por imposiciones de banqueros y corporaciones.
Al igual hay que pedirles a los banqueros que césen el financiamiento a los traficantes de armas, y a todo mundo que recicle el esfuerzo de destrucción por avances de paz.

Dafne dijo...

Por casualidad he llegado a tu blog y he visto esto. Corto, sencillo, directo y con las palabras exactas. Inmejorable :)
Un saludo desde: http://lavariableindependiente.blogspot.com.es

Yun Rodríguez dijo...

Aunque no descifro la imagen, creo que el micro es universal, me gustó.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.