Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 13 de noviembre de 2012

El Sueño


Con las fiebres comenzaron aquellos sueños, nada lo afligía más, ni los golpes de sus carceleros, ni el hambre, ni los piojos, ni la muerte segura en aquel cautiverio. Soñaba una y otra vez con una voz ripiosa que lo estremecía y aquella noche, una vez más volvió para repetirle lo de siempre: que saldría libre de ahí para escribir un libro que todos los hombres y mujeres de todos los tiempos y todas partes reconocerían, pero su alma, su vida y todo de él moriría para siempre.

Tal vez por miedo a morir, o tal vez porque sabía que eso no era cierto y que era imposible salir de esa prisión, que nadie pagaría por su rescate y que nunca acabaría de escribir ese libro, desafiando el destino comenzó a escribir al día siguiente:

“En algún lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme….”

Autor: Germán Hernández

4 comentarios:

Cybrghost dijo...

Interesante vuelta de tuerca de historia-ficción.

Amapola Azzul dijo...

Parece una alegoría de la locura, pero es más profundo.

Me gustó.Quizás hable de la cordura , no lo sé.

Carlos de la Parra dijo...

La mente contiene ése poder de mirar hacia el pasado o hacia cualquier parte.
Incluso a través de la mentira.

Yun Rodríguez dijo...

Auch. ¿Será?

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.