Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 12 de noviembre de 2012

Principio


El Científico fabrica en su laboratorio la máquina perfecta: inmejorable funcionamiento de los sistemas respiratorio, nervioso, digestivo, circulatorio y reproductor. Justo número de huesos. Cantidad precisa de músculos. Caminar bípedo; excelentes habilidades psicomotrices; capacidad de aprendizaje; instinto de supervivencia; hermoso diseño anatómico. Cuando termina, el eminente Erudito contempla su obra, se rasca la cabeza, pasea a su alrededor y, con disimulo, da la espalda a sus ayudantes. Añade algo, que no estaba en el proyecto original. El Preferido del Maestro se da cuenta, sonríe ladino y comienza a imaginar su propio imperio.

16 comentarios:

Mei Morán dijo...

El poder en estado puro. Qué bien lo describes!
Un beso Mar

Cybrghost dijo...

Los secretos salen caros y corrompen siempre.

HUGO JESUS MION dijo...

La semilla del mal... Un micro atrozmente real.

Nicolás Jarque dijo...

Mar, así empezó todo. Muy bien descrito y desarrollado, como siempre.

¿Te he dicho alguna vez que leerte es garantía de aprender y disfrutar con tus letras?

Abrazos.

Maite dijo...

Muy clarificador este micro, Mar.

Carlos de la Parra dijo...

Toda dotación de ego y libre albedrío desarrolla una sociedad competitiva y adversarial.
Y el hombre termina explicando los mecanismos de un Dios que lo rebasa, y somete a los demás dentro de cultos.
Como se dió en la realidad, rebasa toda ficción.
La humanidad se divide en facciones que guerrean por todo tipo de intereses y nos forzan a quienes queremos paz a vivir en un manicomio.

Yolanda dijo...

Me sumo al comentario de Nicolás y sólo me resta felicitarte.

Un abrazo.



Pedro Sánchez Negreira dijo...

Una pieza en la que destaca su efecto de condensación e intensidad, Mar. Un lujo de micro en el que la progresión dramática del conflicto lleva al lector a ir negando -por miedo- el final que al final encuentra.

Mis aplausos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Muy bueno. ¿Tenemos, entonces, un defecto de fábrica? Besos.

Cabopá dijo...

Ningún laboratorio tiene la máquina perfecta, se olvidan de las cosas sencillas,se creen y crean imperios.
¡Lástima siento por los emperadores!

Muy bien relatado, como siempre amiga,Mar. Tus letras siempre llevan a la reflexión.

Besicos

Laura dijo...

Buen micro en estado puro. Incluso diría que no le sobra ni un punto, ni una coma, ni una palabra, ni una letra.

Me gusta la idea inquietante y como Principio de todos los seres.

Besos Mar.

Nieves Torres dijo...

Con lo bien que le había quedado...De esas "mejoras" improvisadas sin pensar en las consecuencias tenemos ahora estos lodos. Ahora en la segunda lectura me parece perfecto.
Un abrazo

Diego Alejandro Majluff dijo...

Me hizo imaginar mucho. Ese Preferido del Maestro puede ser la concepción que tenemos hoy en día de Dios. Seguí imaginando y se me ocurrió algo así:
El Preferido del Maestro se da cuenta, sonríe ladino y comienza a imaginar su propio imperio: el deshabitado planeta tierra.
Muchas gracias por tu texto.

Mar Horno dijo...

MEI, CYBRGHOST, HUGO, MAITE, CARLOS, NICOLÁS, YOLANDA, PEDRO, ISABEL, CABOPÁ, LAURA, NIEVES Y DIEGO. Muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios. Llevo alejada de los blogs y de escribir un tiempo y vuestros comentarios me devuelven la ilusión por seguir escribiendo aunque sea a ritmo de tortuga.
Yo pienso que tenemos un defecto de fabricación, que éramos perfectos hasta que al Creador le entró la vena artística y nos hizo humanos.
Un abrazo para todos.

Anónimo dijo...

Un principio y final muy bien descrito. Excelente micro, coincido con los demás en su calidad. Enhorabuena.

Esperanza.

Juanito dijo...

Muy bueno.
¡Saludos!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.