Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 1 de febrero de 2012

Reciclaje

 

Dibujo de Juanlu



































 
 
 
En el aire quedaron los deseos. No se ha vuelto a saber de ellos. Si algún día ves que te caen encima, recógelos, puede que aún sirvan de algo.
 
 
 
 

11 comentarios:

Relatadamente tuya dijo...

Mmmmm, no solo de deseos vive la humanidad, hay que tratar de hacerlos realidad.
Con ese animo te mando un besito realizable.

bicefalepena dijo...

Esa lluvia, si es como tiene que ser, que nos pille sin paraguas.

Un abrazo

Rosa dijo...

Espero que cuando caigan me pillen...

Besos desde el aire
Precioso texto y el dibu de Juanlu.

Cybrghost dijo...

Los deseos están ahí, sólo hay que saber cogerlos al vuelo ¿no es así?. Me encanta tu mensaje positivo.

Kasioles dijo...

Si algún día se hacen realidad, lo celebraremos.
Lo más importante es no dejar de soñar.
Cariños.
Kasioles

Nicolás Jarque dijo...

Su, buen propósito, consejo y orden, diría yo. Los deseos que se encuentran por la calle, aunque no sean de uno, hay que recogerlos, luego ya los devuelves a objetos perdidos o te los quedas.

Me gustó tu reciclaje.

Bss

Luisa Hurtado González dijo...

Los deseos siempre sirven, vengan de donde vengan o de quien vengan.
Un beso (me gustan los deseos de Juanlu)

Su dijo...

Muchas gracias. Sí, nunca dejemos de desear ni de recoger los que lanzamos al aire. Nunca se sabe cuando se harán realidad.

Besos

Juan Luis López dijo...

Ya me encantó cuando lo leí la primera vez

Un abrazo!

Laura dijo...

Porto mi caza-deseos en mi maleta de viaje y estoy segura de que los podré reciclar para que sean muy útiles.

Precioso micro e imágen, Juanlu.

Un abrazo.

Yunuén Rodríguez dijo...

Wow Su, me dieron ganas de llorar. Eso es todo lo que diré.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.