Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 15 de noviembre de 2011

RECAPACITAR

Sereno, entré a la sex-shop donde iniciaron la práctica del Directorio Swinger. Primera de la ciudad y surgida con la venta de películas eróticas de producción local. Creí que habían cambiado al giro rojo cuando vi una mujer desnuda al fondo del establecimiento. No. Era clienta. Elegía prendas de lencería, ¡así, totalmente expuesta! Trigueña y voluptuosa. Sobresaltado, giré el rostro. En el ventanal del aparador me hallé el reflejo de sus pechos suculentos acariciados por cabello suelto que hacía resaltar el parche abundante de vello púbico. Éramos sólo nosotros. Me permitió espiarla. Recibí su mirada retadora. Entró al vestidor y emparejó. Apreté en mis puños los panfletos del Obispo, y me fui.

10 comentarios:

Yun Rodríguez dijo...

Éste ya lo había publicado en mi blog hace mucho, es uno de los primeros que escribí. ¡Saludos a todos!

Gisa dijo...

Realmente muito bom.
Um grande bj

Anónimo y orgulloso de ello dijo...

Me ha recordado a una vez que vomité sangre y luego me comí un bocadillo de lomo con pimientos.
La Boca del Ello

Paloma Hidalgo dijo...

Me perdí, quizá es que hoy no es mi día, tuve que leerlo dos veces, pero reconozco que el fragmento que se extiende desde "El ventanal...pega un bofetón erótico-festivo importante.¿Era cura?

Un saludo

carlos de la parra dijo...

Esto demuestra la represión mental que producen quienes desean representar todo lo bueno, y nunca lo lograrán ya que los tiempos de ignorancia han pasado y cualquiera se dá cuenta de que Dios no tiene necesidad de ser representado por algún grupo en particular, ya que nos rebasa a todos.
Quien lo dude, o haya logrado un estado diferente , tenga la bondad de fabricarnos un sistema solar de clima perfecto y en donde esté siempre presente un Dios moderador que impida cualquier injusticia.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Excelente. Muy en el registro de Yun, propio de su voz literaria.

Le aplaudo.

Rosa.E dijo...

Me encantó, buen escrito

Un abrazo

A.Torrante dijo...

En el barrio dicen que estaba eligiendo un conjuntito para el Obispo...Pero son habladurías, ya todos saben que al Obispo le gustan las Carmelitas...

Sergio dijo...

La tentación anda por todas partes.

Elysa dijo...

Buen giro final, la verdad es que me sorprendió,

Besitos

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.