Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 11 de noviembre de 2011

El calendario del deseo


El día discurre lánguido, se toma su tiempo para desaparecer como uno más del año. Acabo saltando de una fecha a otra como si se tratara de una rayuela interminable. A veces coincido con las caras de la luna y conversamos, pero pronto me harto de tanta cháchara sentimentalista y me recluyo en los nombres de los santos. Allí medito sobre mis faltas, porque ellos me repiten incansablemente que fue mi culpa, que estoy atrapado en este calendario por desear, preso de lujuria, pasar el año junto a la chica desnuda del almanaque. 





15 comentarios:

Cormorán dijo...

Este ya lo conocía de antes, y como todos, es realmente fantástico.
Un saludo Sara

Rosa dijo...

Fantástico relato Sara.

Besos desde el aire

enletrasarte(Omar) dijo...

buen trabajo,
saludos

Patricia Nasello dijo...

ja! Bien dicen que se debe poner mucho cuidado al escoger un deseo!!!

Gran micro y gran dibujo, Sara

Besos

Cybrghost dijo...

Cuanto mejor le habría ido si hubiera perseguido una de carne y hueso. Acabas dándote antes la torta.

Fernando Martínez dijo...

Muy bien Sara.
Lo tendré en cuenta al elegir el calendario para 2012.
me gusta.

carlos de la parra dijo...

Maravilloso.
El santo parece estar presumiendo en vez de quejarse.
Que bueno que le fué bien, ya ha habido exceso de santos torturados.

Paloma Hidalgo dijo...

Qué bueno Sara, todo un año padeciendo...
Un abrazo

Nicolás Jarque dijo...

Sara, un buen recorrido por el calendario justo en una fecha tan curiosa como hoy.
Me gustó.
Abrazos.

Susana Camps dijo...

Me has hecho recordar a mi abuela, que decía "hay gustos que merecen palos"... hoy tu relato me parece tan estilizado y voluptuoso como las imágenes que diseñas. Es decir, me encanta.
Abrazos.

Sara Lew dijo...

Muchas gracias a todos por leer y comentar.

Abrazos fuertes.

Miguelángel Flores dijo...

Genial, Sara. Es lo que tiene desear cosas que tengan que ver con la lujuria..., que entras en un circulo vicioso de chicas en tanga y santos con hábito (o es al revés el circulo?)

Elysa dijo...

Hay que tener cuidado con lo que se desea...

Muy divertido, Sara

besitos

Mar Horno dijo...

El micro me ha llevado para arriba y para abajo y atrás y adelante y no sabía muy bien a dónde me dirigía hasta que he llegado a la meta de ese magnífico final que me ha arrancado un sonrisa magnífica en esta mañana de sábado. Cuidado con lo que se desea, se puede hacer realidad. Un beso Sara.

Laira dijo...

Atrapado en un almanaque...¡que reprimenda más extraña y fabulosa a la vez!.
1 beso.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.