Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 18 de noviembre de 2011

Mi perro

Me alegro de ver a mi perro atravesar la puerta. Le hago una fiesta como nunca, ¿cuánto hace que no nos vemos? Salto y ruego, me tiro al piso y ruedo de lado. Me siento a sus pies, sonrío, grito, estiro el brazo y le rasco la pata, pero mi perro, ni caso. Sigue leyendo el periódico como si nada.
Cesar Klauer

14 comentarios:

enletrasarte(Omar) dijo...

como mirándose al espejo ¿no?
muy original
saludos

carlos de la parra dijo...

Muy cierto que a veces nos abstraémos en el periódico e ignoramos a nuestro querido perro, aunque el mío no lo permite nomás así.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Cesar, espero que no te parezca mal la sugerencia; pero si evitaras el "mi perro" de la primera línea y lo sustituyeras por un sinónimo -no sé, por ejemplo, mascota- encajaría mejor. Y me explico, no veo al perro llamándole "mi perro" a otro de su especie.

En cualquier caso, sí te diré que el texto me parece muy bueno, con un cierre redondo.

Enhorabuena.

Torcuato dijo...

Ese fallo que tú ves, Pedro, para mi es lo que más fuerza le da al micro.
Sobre gustos...

Sergio dijo...

...todo son pulgas.

Lucas Fulgi dijo...

Linda inversión de papeles. Qué cara de triste que tiene el perro de la foto.

Saludos

Rosa dijo...

A mi me gusta tal como está...

Besos desde el aire

Laura dijo...

"Mascota" es una buena aportación, César. En la última frase ya se dice que es un perro, y al volverlo a leer de la otra forma hay un cambio brusco al final cuando te encuentras con "el perro" y de repente "lee el periódico".

El final es muy bueno.

Un abrazo des -
demispalabrasylasvuestras.blogspot.com

Paloma Hidalgo dijo...

No todos los perros son iguales, por fortuna también hay algunos que dejan de leer el periódico cuando es necesario.
Me ha gustado ese mundo al revés, aunque-y sin ánimo de polémicas-coincido con Pedro, yo incluso me atrevería con "mi amigo" en la primera frase.

Saludos

alfonso dijo...

El micro no tiene desperdicio, como la mayoría de los publicados aquí.

Un saludo.

Elysa dijo...

Me gusta esa mirada desde el lado animal. y sin animo de polémica coincido con Pedro.

Besitos

josé manuel ortiz soto dijo...

César, lo que a mí sí me parece extenso son las monerías que hace la voz narrativa, que te permiten entrever a dónde va terminar. Quizá valga la pena mencionar acciones que no sean precisamente de perros (sonrío, grito, lo llamo, me acerco, estiro el brazo y lo acaricio...) porque el final es contundente -y nunca fue sacado de la manga-.
Felicitaciones, me gusto.

Cesar Klauer dijo...

Muchas gracias a todos/as por los comentarios tan buena onda y con fundamentación. Como ven, las opiniones son variadas y atendibles. Las pensaré con cuidado. Gracias de nuevo.

Yun Rodríguez dijo...

La injusticia de un amor desagradecido.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.