Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Sólo una vez

-Abre los ojos –y un golpe en la cara me incitó a obedecer.
Desde que me habían secuestrado, atado, amordazado y tapado los ojos, había entrado en un estado cercano al sueño, en una monotonía que no tenía fin pero que parecía que tenía horarios: los marcados por las palabras que llegaban a mis oídos. Come, ve al baño, hueles mal, bebe ahora, duerme, ahora no,…
-Abre los ojos –y me cruzó la cara de nuevo.
Mi mirada se posó entonces sobre el rostro que durante días se me había estado ocultando.
-Hola, guapo –dijo-. He pensado que te gustaría estar consciente, que me agradecerías poder vivir este momento tan importante en tu vida.
Aquello no me gustó. Los discursos nunca son una buena señal, nunca en mi trabajo.
-Vas a morir, amigo, pero… como sólo se muere una vez, no puedes perdértelo. ¿No crees?
La frase era buena y el compañero sabía representar su papel. Aunque ya la hubiese repetido muchas veces a lo largo de su vida, tuve que admitir que le ponía sentimiento. Un bonito detalle por su parte; siempre es mejor morir en manos de un profesional, porque si es realmente bueno puede que lo último que hagas en esta vida sea admirarlo.
Por otra parte, mi papel era bastante más simple. Sólo tenia que quedarme con las ganas de escupirle a la cara y darle una patada en los huevos.

10 comentarios:

Rosa dijo...

Admirar a su asesino...Uff, que fuerte... Me gustó.

Besos desde el aire

César Socorro dijo...

La admiración tiene cotas incomprencibles. Me recuerda, vagamente, la cita biblica: "Amar a tus enemigos". Buenísimo.

Paloma Hidalgo dijo...

Es un micro impactante, ya me lo pareció cuando lo leí por primera vez, un relato intenso y muy bien llevado del que lo que más me gusta es el tono flemático del prota.

Un abrazo

carlos de la parra dijo...

Tiene también lectura de puesta en escena.
Buen micro.

Lucas Fulgi dijo...

Es simple, por lo menos asi me lo parece en la lectura que le di, pero termina creando dos personajes bastante interesantes... un asesino carismático, y una futura víctima bastante extraña.

Saludos

Pedro Sánchez Negreira dijo...

No conocía este micro, que dibuja la calidad que le conocemos a Luisa.

Es circular, en cuanto deja el sentimiento que la víctima podría haber intercambiado posiciones con el verdugo. Solo un asesino es capaz de valorar a otro en toda su magnitud.

Tan es así, que no me ha dado ni lástima.

Enhorabuena, Luisa -una vez más-.

A.Torrante dijo...

Parafraseando otra frase conocida, sería algo como: Cuando la muerte es inminente, relajate y goza o al menos da gracias que te va a tocar un pro. Aunque hubiese tal vez preferido estar dormido.

Luisa Hurtado González dijo...

Ayer no tuve tiempo de pasarme por aquí y daros las gracias por las palabras.
Como apuntais el trabajo bien hecho sólo pueden reconocerlo los profesionales, sea el trabajo que sea. No hay miedo, no hay dolor ni esperanza, se vive el momento con frialdad; se mata o se muere sin mayores dramas.

Cybrghost dijo...

En todo se agradece un trabajo bien hecho.

Laira dijo...

Muy buen relato, me gusta...y que triste morir así, auqnue el trabajo lo haga un profesional es mejor hacerlo en algún sitio rodeado de tu gente...
ojalá le escupiera y le diera una buena patada antes de morir.
1 beso.
Si quieres puedes pasarte por mi blog y darme tu opinión.
http://lairaconira.blogspot.com/

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.