Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 21 de enero de 2012

LO QUE DE VERDAD ES MÍO




No me interesa que me devuelvas, 
ni esa cazadora, ni ese mechero...
Quiero que me devuelvas mis besos,
mis abrazos, mis te quieros,
mis caricias de amor,
los paseos por la playa,
mi mano cogida a la tuya,
mis noches de entrega,
mis sudores, mis salibas mis flujos,
mis despertares y amaneceres a tu lado,
mis ven, mis voy, mis aquí estoy
mis miradas robadas, 
mis deseos ocultos,
las esperanzas perdidas,
las risas compartidas
y las lágrimas que aún no cayeron por mis mejillas.
Después te puedes alejar,
habiéndome devuelto lo que de verdad es mío.

Foto: Carmela

4 comentarios:

Anna Jorba Ricart dijo...

Cuando sientes que te han "robado" lo tuyo...el vacio que se siente es intenso...lo que hay que hacer es no bajar la guardia y menos para repetir pautas...
Me ha gustado mucho este poema.
Recibe mi saludo.

Byron Campoverde Cabrera dijo...

A mi no me gustaría que me devolviesen aquello que dí por algo en el que un día creí.
Mejor un recuerdo que un olvido ¿no?
Un saludito,un placer leerte.

carlos de la parra dijo...

Grande y a plenitud de pasión, el precio es sentir todo con más intensidad. Aparentemente.
Sin embargo en la total serenidad y renuncia siempre se encuentra la sorpresa de un aumento de conciencia.

Carmela dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios.
Un biquiño de Carmela, que parece que no está, pero está :)

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.