Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 15 de agosto de 2011

Vida



Vida llegó con ilusión, cargada de sueños. No lo sabías, pero ahí estaba, frente a ti, dispuesta a compartir contigo el pasar de los días. Vida fue amable en los primeros andares. Con sus caricias, besos y abrazos te convenciste de que era maravillosa.

Pero tenía más caras. No la elegiste tú, sino que llegó tal cual era. Poco a poco, a veces te preguntabas si era cuestión de buscar culpables, fuiste observando que cuando menos lo esperabas Vida te sorprendía con alguna bofetada, arañazo o aspaviento. La convivencia no siempre resultaba fácil, pero estabas aprendiendo grandes lecciones.

Al final ocurrió algo que aprendiste con ella y que pensabas que nunca te pasaría. Un día Vida se fue y tú, dejaste de existir.
 
 

16 comentarios:

Lou dijo...

Es así...se deja querer, para darte lo mejor, y lo peor...

Javier Domingo dijo...

Buena personificación.

Un saludo!

montse dijo...

Su, qué bueno recordar este otra vez.

Puck dijo...

Ainsss la vida... me encanta tu forma de contarlo
saludillos

Ximens dijo...

Excelente representación del amor con fecha de caducidad. No siempre es así, pero casi siempre. Por eso a los hijos, a la pareja hay que amarlos mucho, pero cogerles cariño, que luego se van y te dejan hecho polvo (es broma)

El Eskimal dijo...

Ni modo, Vida nos golpea hasta que se cansa de nosotros.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Vida no deja de ser el regalo que deberíamos disfrutar cuanto más podamos mientras dure.

Enhorabuena, Su.

Rosa dijo...

Por muy furte que nos de Vida...Seguimos queriéndola...

Besos desde el aire

Claudio Ariño dijo...

Profundo y sencillo, muy bueno. Un gusto haberte descubierto.

Antonio Fernández López dijo...

Con mucho gusto, aparte de agraderte la entrada y tus palabras, me adentro en tu mundo y te invito a que lo repitamos. Me gustan tus microrrelatos y no dudo que, en lo sucesivo, me veas participando y atreviéndome a ofrecere alguno. Por ahora, un abrazo

carlos de la parra dijo...

Bravo.
He ahí el que de qué.
Ya que medio nos hemos adaptado a tanta contradicción y dramas y rollos,se aparece la flaca y lo saca a uno a bailar.
Y que ni morirse en paz puede ser ,por dejar la pena a la familia, amistades, y algunos hasta a los fans o a toda la humanidad para otros.
BIEN decía el chino, Pobre del hombre, nacer no pide,vivir no sabe y morir no quiere.

Juanlu (Luiyi) dijo...

así es...la vida.

Muy bueno Su!

Un abrazo!

Puri dijo...

Es verdad, no podemos vivir sin Vida, aunque a veces nos haga mucho daño... Besos

Mimy dijo...

Hermoso y nostálgico...Pero a pesar que Vida es realmente "difícil" y a veces "intratable"..creo que al final ella solo se transforma., de objetiva en subjetiva.
Saludos.

Cybrghost dijo...

Sigue pareciéndome bellísimo.

Su dijo...

Muchísimas gracias por compartir conmigo comentarios y... vida.

Un abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.