Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 28 de agosto de 2011

ALCANCES DEL AMOR.

Kurt Fickenheinzel había dejado plantada a su novia y ahora ahogaba sus penas en cerveza en un sitio cercano a la universidad donde estudiaba.
Sentía que su vida se había estancado, y que era un incomprendido por todos. Por la familia , por los profesores, por los amigos, y por fuerzas del deseo que le sugerían abandonar los estudios e irse a la más lejana isla de la micronesia a vivir su amor con ella en una forma salvaje y natural, fuera de todo el entorno socioecónomico cultural que lo sofocaba.
Pero en vez de hacer ésto siguió bebiendo por meses hasta cobrar la apariencia de un vagabundo, e incluso lo expulsaron por agredir a un profesor durante un altercado verbal acerca de un punto de vista filosófico.
Finalmente estaba frente a ella; quien tenía una belleza luminosa que ponía en trance a cualquiera.
Ambos se embarcaron a vivir su amor como él ansiaba y fueron felices toda la vida.
Acertó al haber plantado a ésta mujer de acuerdo con su teoría de ingeniería biogenética a través de la cual logró la combinación de la hembra humana con el fruto.La logró perfecta, tal como él la diseñó en el laboratorio.
Al besarle los pechos, le sabían a melón.

9 comentarios:

MucipA dijo...

El amor lo alcanza todo.

Un saludo

40añera dijo...

Cuando el amor se engancha al corazón, los ojos se vuelven ciegos
Un saludo

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Muy bueno, Carlos.

Me parece estupendo ese giro final y el uso del juego de palabras.

Te felicito.

Un abrazo,

Cartaphilus dijo...

Ñam!
:D

Ximens dijo...

Jeje, solo al leer el comentario de Pedro me di cuenta del juego de palabras que no había detectado. "Dejar plantada". Ahora sí, lo que pasa que eso creo que no es amor, habría que preguntarle a ella si era feliz y amaba a su jardinero.

carlos de la parra dijo...

Gracias a todos por su compañía en ésta vistazo al futuro.
En la ingeniería genética ,una vez llegado el momento en que un ser humano de diseño programado se une a la semilla de la fruta con la cual se plantará, no se dejan detalles al azar.
Mucho menos de personalidad.
Anterior al implante se regula minuciosamente cada trato de comportamiento y mentalidad para adquirir el individuo deseado.
Sería un tanto largo detallar los filtrados celulares y otras cuestiones que se irían fuera de lo que es el micro.

Towanda dijo...

La dejó plantada y ella fue creciendo y creciendo hasta ser perfecta para Kurt Fickenheinzel.
Ahora, él, debería dejar de beber y poner a descansar su hígado.
Buenísimo, Carlos.
La última frase un "brochazo final".

Muchos abrazos.

MA dijo...

¡Ostras!,¡ingenieria genética humana!

Millz dijo...

Carlos de la Parra, muy bueno tu micro. Con final insospechado, como debe ser. ¡qué cosas me vengo a enterar de la energía biogenética!Un abrazo, amigo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.