Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 19 de agosto de 2011

Ojos de niño


Me pareció que una imperceptible bruma de forma conocida, alargaba su sombra detrás de mí.
Si tuviera que darle un color, elegiría el índigo.  Presentía que me acompañaba. Estaba casi segura. Saludé a varias personas de la vida cotidiana. Fui de compras a una antigua librería, pasé por la biblioteca y  más tarde,  para aplacar el calor del mediodía, me compré un helado enorme. Me senté en un banco de la plaza, mirando niños jugar, y disfruté. Uno de ellos pasó cerca de mí  corriendo, luego se volvió y me dijo por lo bajo: “Qué lindo ángel tienes. . .”

14 comentarios:

Rosa dijo...

Los niños ven lo que a los adultos se nos ha olvidado...Hermoso ángel.

Besos desde el aire

Luisa Hurtado González dijo...

Estoy con Rosa. Qué listos los niños, qué no verán o qué verán con sus ojos.

Un ángel?? Me gusta la idea, es mágica.

Javier Domingo dijo...

El final es mágico. Me encanta.

¡Un abrazo!

montse dijo...

Encantador. Ojalá ese privilegio no fuese solo para los niños.

Sara Lew dijo...

Mucha magia y belleza en este micro. Un saludo.

aikatherine dijo...

lapsi puhuu totta, siinä määrin kuin totuuden ymmärtää.
erittäin pieni ja herkkä tarina

carlos de la parra dijo...

Lo bueno aquí resultó que la bruma azul pudo ser vista por el niño,
de lo contrario hubiése parecido necesario llamar una ambulancia psiquiátrica o hacerle una visita al oftalmólogo.

Omar(enletrasarte) dijo...

Interesante...los niños son los únicos capaces de ver gnomos, hadas y ángeles...
saludos

Pluma Roja dijo...

Preciosos ojos de niño.

Bien hecho.

Saludos cordiales.

Mimy dijo...

Los niños representan lo intangible, la pureza a su máxima expresión.
Que hermoso!
salu2

Luján Fraix dijo...

Hola
que precioso relato, el final lo dice todo, la magia en los ojos de un niño.

Cuánto de verdad hay en esas miradas.

Un beso.
Gracias por pasar por mis retratos. Yo también me quedo por acá.

Millz dijo...

Gracias a todos, compañeros. Una forma de percibir el encuentro de dos expresiones mágicas: los niños y los ángeles.

El Escritor dijo...

Qué hermoso..me dejó un gusto lindo, como un helado.

José Antonio del Pozo dijo...

Muy bonito. También el niño podría haberle dicho: "anda, dale un poco de helado a tu ángel, es que no le quita el ojo".
Saludos blogueros

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.