Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 20 de agosto de 2013

NO SE CONFUNDAN.

---No me achaquen ser grosero. He abierto un restaurante de comida hispánica aquí en el estado de Utah, y lo nombré "Utah madre", en honor a la maternidad. Y tenemos entre nuestros platillos el spaghetti a la utahnesca, que siginfica al estilo de ésta localidad. En Italia lo preparan a la putanesca y nadie dice nada,--- Después de decir todo ésto Fulgencio Chacón no pudo reprimir un sonoro---Utah madre.--- Que dejó a todo mundo dudando.

16 comentarios:

Zunilda Moreno dijo...

¡Genial!amigo. Sin más palabras. Un abrazo, Carlos.

María Fernanda PAZ dijo...

Muy bueno! En sintonía con el uso de las mal llamadas "malas palabras".

Un saludo cordial!

Fer

Carlos de la Parra dijo...

Preciosas amigas, ahora captan el significado de cuando uno dice:
Háganme el favrón cavor.

Setefilla Almenara J. dijo...

jajajaja, qué bueno eres y qué coco el tuyo, me encanta este humor ingenioso de que haces acopio.

Un besazo!

Amando García Nuño dijo...

La culpa es de los padres, que os dan de comer como utahsssssss
Abrazos

Arturo dijo...

Carlos:
Muy buena humorada.
Al respecto, alcanzo intervención de Fontanarrosa en el Congreso de la Lengua:
http://www.youtube.com/watch?v=0UECrsPryBc
Un gran abrazo.

Carlos de la Parra dijo...

Sete preciosa. Tu bella presencia engalana éste sitio de quien debiera estar construyendo una nave espacial más no sabe como hacerlo. BESOS.

A. García Nuño, gracias por comentar. No busco culpables. Únicamente soluciones.

Arturo, creeme que se dan casos así y peores. Sentí que ésta información pudiera llenar un vacío.
Atiendo tu recomendación.

Jerónimo dijo...

Ingenioso ese nombre, aunque hay que reconocer que te lo pusieron fácil con el nombre del estado USA.

Gracias por la sonrisa.

Carlos de la Parra dijo...

Mira Jerónimo, con decirte que en la India existe un sitio llamado PUTAPARTHI.

Anónimo dijo...

Las utahs aparecen donde menos te lo esperas.

Diego Alejandro Majluff dijo...

Es interesante salir de utahs y regresar al hogar. Porque, entre nosotros, uno es uthero, pero sabe discernir entre Utah y Texas. Utah es libertino. En cambio en Texas, un desvío en la vida y ¡pum! lo cocinan a uno.
¡Un saludo, Carlos!

Andrea Vinci dijo...

Muy gracioso, ja, ja, ja

Antonio Toribios dijo...

Simpático y hábil juego de palabras y conceptos. Saludos.

Rosa B.G. dijo...

hola, muy bueno...que toque de humor! me ha gustado mucho.
He visitado tu blog por primera vez y decido quedarme para seguirte.

Si te apetece, pásate por mi blog: Literatura a vueltas, y también puedes dejar tu huella con algún comentario.

Un saludo.
Rosa.

Reitero: muy divertido el texto. Seguiré leyendo los anteriores que me perdí por no conocer el blog antes.

Anónimo dijo...

A las utahs tambien las llaman utahscas.

Dyhego dijo...

jajja, de uta madre, jajaja.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.