Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 1 de agosto de 2013

Inmortalidad al alcance de la mano

Quiso ser inmortal. 
Así que se puso a escribir un cuento de nunca acabar...

8 comentarios:

Carlos de la Parra dijo...

Y que sea un buen cuento pues jamás termina uno de leerlo.

Miguelángel Pegarz dijo...

Si no lo acaba, no lo editarán, y no pasará a la posteridad. :-)

Ricardo J. Roman dijo...

Espero comenzar a leer pronto ese cuento, pa ver si la vida me alcanza.

Excelente micro.

Saluditos.

MAITE N. dijo...

Me parece un micro buenísimo. Si nunca acaba el cuento nunca acabará su vida, dedicada a eso, para no morir. Yo lo interpreto así.Me ha encantado.
Saludos.

MAITE N. dijo...

Se me ha olvidado decir que el título me parece muy largo, casi tanto como el micro.
;)

Diego Alejandro Majluff dijo...

¡Excelente! Pero que lo vaya publicando de a poco, así todos nos convertimos en inmortales. Un saludo desde Pergamino, Buenos Aires.

César Augusto Pacheco (Rashek) dijo...

Prolongar la vida a través de la ficción... Personajes como Sherezade y sus mil y una noches, Hladik y su milagro secreto nos hablan de ello. Una idea siempre atrayente, sin dudas. Ahora bien, a tu personaje sólo lo conforma la inmortalidad, no se anda con pequeñeces... Muy bueno. Un abrazo, Héctor.

Preste Juan dijo...

¡Ja,ja,ja! ¡Buenísimo e ingenioso! ¡Y una forma una de luchar contra la muerte: crear!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.