Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 16 de agosto de 2013

DISCULPAS.

Los amigos discutían acaloradamente en el café como era costumbre. La disputa del momento se centraba en definir si lo correcto era decir : "Te pido una disculpa",o "Te ofrezco una disculpa" La discusión creció de tono y de volumen. De los gritos pasaron a los golpes. Al final no les quedó otra solución que disculparse.

14 comentarios:

Asun dijo...

Entre disculpas anda el juego, pero se ocurre que los dos fueron muy civilizados al disculparse, porque creo que ambos llevaban razón, según quien hable, el ofendido o el ofensor, se dice de una manera o de otra no?
En cualquier caso, divertida disputa.
Saludos

Carlos de la Parra dijo...

Gracias por comentar Asun me queda la duda, pero a la vez la satisfacción de que fué una pelea pareja. Y que ambos razonaron que lo que no se arregla con la razón bien se puede arreglar a madrazos.

Arturo dijo...

Carlos:
Muy interesante juego de palabras.
Entonces, uno pidió disculpas y el otro se las ofreció.
Un final feliz...
Un gran abrazo.

Bee Borjas dijo...

Jajaja!!! Carlitos!!! Empezó muy educadamente y terminó a los chancletazos! Lo bueno es que al final, venció la cordura.
Tu hilaridad me encanta. Un abrazo enorme!

Carlos de la Parra dijo...

Bee: Ya que nos tocó el planeta equivocado, como mínimo hay que reír. Preciosa tu foto. Besos.

Arturo, captaste al aire con total nitidez.Gracias por la visita.

maría josé tirado dijo...

Jejeje al final tuvieron que disculparse los dos. Cuantas veces pasa eso en la vida.

Jerónimo dijo...

Muy bueno, así suele terminar más de una discusión filosófica...jajajaja
Al final las pidieron y las ofrecieron (las disculpas)pero antes se dieron bien de palos:)

Saludos.

Cristina dijo...

¿Y cómo se pidieron disculpas? Es un tema que de no acabar, excelente relato!
Te dejo un abrazo, buen fin de semana!

Lucas Fulgi dijo...

Me acabo de dar cuenta que al pedir perdón diciendo "perdoname" estamos, de alguna manera exigiéndolo.

Dr.Krapp dijo...

He conocido discusiones de esa laya por temas semejantes. Recuerdo una muy tremenda por un tema muy clásico, aquello sobre si el siglo XXI empezaba en el 2000 o en el 2001.
Creo que el que pide disculpas tiene una actitud más acorde a la situación que el que las ofrece se arroga el derecho de tenerlas.
Saludos

Beto Monte Ros dijo...

De discusiones pequeñas o baladíes a veces surgen grandes conflictos. Qué bueno que en este relato triunfó la razón.

Saludos.

Ginebra dijo...

Imaginativo microrrelato:)

Carlos de la Parra dijo...

Apreciadas todas sus opiniones acerca de tan escabroso asunto.

Diego Alejandro Majluff dijo...

Perdón, Carlos, ¿Es la disputa o la disutah?
Jaja. Un saludo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.