Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 10 de agosto de 2013

Las obras completas de un microcuentista novel

Aquel escritor de minificción era tan novel que sus obras completas cabían en un boleto de tren hacia cualquier destino, en media servilleta usada una única vez, en una rebanada de pan con mermelada, en un panfleto arrugado doblado cuidadosamente, en el plato de una sopa de letras, en la suela de un zapato desgastado, en una tarjeta de presentación completamente en blanco, en la imagen de un espejo, en el margen de una hoja arrancada presurosamente, en un calcetín (preferentemente blanco) del pie izquierdo, en el cachito de un billete premiado de lotería o, en caso extremo, en la palma de una mano temblorosa.
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¿Y tú, dónde anotas tus ideas, en dónde las has anotado, o en dónde las vas a anotar? :-]

8 comentarios:

Miguelángel Pegarz dijo...

Juntando juntando... lo importante es que lo que junte no le den ganas 5 años después de tirarlo todo a la basura.
Muy poético este texto.

Carlos de la Parra dijo...

Pues aún siendo tan nuevo en el oficio lograba los micros, que no es tan fácil como muchos piensan.
No debemos confundir la obra de un mecanógrafo con la de un escritor ,como decía Truman Capote.

Beatriz Carilla Egido dijo...


Cuando tengo la cabeza a punto de estallar paso a emborronar mi moleskine roja.

Besicos

Fco Manuel Marcos Roldán dijo...

Así me veo a veces. Anotando en papelitos que meto en el bolsillo y luego recopilo para construir historias. Y ale, a cotejar que es lo válido. Después a estrujarse la cabeza, que no es fácil.

Un abrazo.

maría josé tirado dijo...

O en el interior de una pluma vieja, de la que quienes tenemos la inquietud de escribir somos capaces de extraer tantas y tantas cosas... Un placer descubrir tu blog, saludos!!

mínima importancia dijo...

en la esquina de un periódico, en el interior de una cascara de naranja o allá donde vengan las musas <3

María Cañal Barrera dijo...

Y este me ha encantado. Y ya seguiré leyéndote luego porque como siga así no me va a dar lugar a hacer las tareas. ;)

María Cañal B. o www.mystoriesproject.blogspot.com

Eduardo Mancilla dijo...

En cualquier papel que voy a extraviar irremediablemente. Cada vez que me asalta una idea, llamo al 911.
Abrazos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.