Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 5 de agosto de 2013

LEGAL.

----Hola mamá, te llamo de la cárcel... sí mamá ya me conseguí un abogado... bueno es amigo de Curro el del bar...
pues te diré, tanto como especialista en casos de fraude ya era mucho pedir...
claro que título de abogado tampoco tiene, pero es actor y con frecuencia interpreta litigantes en series de t.v....
vieras que prestancia, hasta el juez estaba impresionado...
¿La sentencia díces?...
me agregaron veinte.------

11 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

Un beso, bello post, fuerza y garra tu relato.

Enhorabuena. Un abrazo.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Amapola, lo tuve que postear con un error(debe leerse llamo de la cárcel en lugar de llama), pero es que estoy impedido por un error en página que me tiene sin poder bloguear.
Ya San Google me había resuelto ésto hace una semana pero regresó.
Si alguien sabe que teclear para quitar el error les agradezco.
Besos Amapola.

Diego Alejandro Majluff dijo...

Bueno... pero más o menos el actor se la rebuscaba. Je, ¡un abrazo!

Bee Borjas dijo...

Carlitos, estás escribiendo con tu hilaridad fenomenal, pero con una cuota de ternura que me encanta. Estos personajes tan mixturados... Bravos e ingenuos a la vez. Lo bordas! Un abrazo enorme!

Jerónimo dijo...

Sí, pero el "abogado",impresionante...
Buen relato.

Saludos.

Kil Mes dijo...

la actuacion tiene el fin de entretener a la gente, es uno de los mejores artes que existen :) soy nuevo en blogspot, agradecería mucho una pequeña ayuda con un comentario, critica o recomendación.
http://indiokilmes.blogspot.com.ar/
desde ya muchas gracias

Setefilla Almenara J. dijo...

Cachis, le agregaron veinte...
Claro, debió coger un actor de los de telenovela, que son más pasionales y consiguen,consiguen...
jajaja, qué bueno, siempre es un placer leerte. Carlos, en esta ocasión he escrito en corte humorístico, pásate a ver que te parece.

Besotes

Dr.Krapp dijo...

Pura alma española, Carlos. Somos los reyes de la chapuza y el esperpento.

Mirella S. dijo...

El abogado no debe haber hecho su mejor actuación y si además era amigo de Curro (en argentino: robo, estafa), no es de extrañar los años extra de sentencia.
Muy bueno, Carlos.
Abrazo

Carlos de la Parra dijo...

Gracias a las bellas y a los amigos que comentan.
Una mirada de humor amargo a los estafadores de bajos recursos.
Los que estafan en grande como banqueros y políticos tienen licencia para hacerlo pues se dan el lujo de legislar a su favor.

Dyhego dijo...

Las apariencias engañan: mucha labia, mucha prestancia, mucha apariencia... pero el tiro le salió por la culata.
Salu2, Carlos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.