Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 29 de mayo de 2013

Princesa liberada

La princesa se niega a seguir el papel de su historia. No quiere casarse con aquel estúpido príncipe que va a pelear con el dragón. 
Así que decide liberarse y sale a dialogar con su captor. Habla con el dragón y le hace ver que lo único que recibirá de su arduo trabajo será dolor y muerte. 
A continuación va a enfrentar a su padre y a su madre quienes de seguro se pondrán furiosos porque ella les arruinó su plan. Ellos le dirán que el dragón era una excelente prueba de fuerza y valor para su futuro esposo y que así, ahora se quedará soltera. 
Pero la princesa tiene tantos planes y quiere hacer tantas cosas que no le importa sí los realiza acompañada o sola, porque sólo así será feliz para siempre. 
Mientras tanto el príncipe queda confundido y llora frustrado porque se le quitó la posibilidad de lucirse en una emocionante lucha con el dragón. Bueno, piensa, ya habrá otra oportunidad de liberar a una princesa que sí se deje liberar.

5 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

:), bello relato, abrazo.

Miguelángel Pegarz dijo...

Una bella visión de los roles establecidos, de cómo romperlos y de cómo algunos se niegan a asumir que su situación de privilegio cambia.

El sastrecillo valiente dijo...

Menos mal que hoy en día los roles han cambiado y hasta se puede llevar princesas a los tribunales

Salud!!

http://misrelatosyesteblog.blogspot.com.es/

Tio Antonio dijo...

Qué bonito relato, Pero llegué a creer, que la princesa se casaría con el dragón, y este se comería al príncipe.

Saludos.

Setefilla Almenara J. dijo...

jeje, cómo han cambiado las tornas...
Agradable relato Hector.

Te saludo desde Granada y te invito a conocer mi espacio esperando poder ofrecerte algo bueno.

Un saludo
Setefilla

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.