Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 25 de mayo de 2013

Cuento de hadas al revés

Nuestro héroe vivió su vida de cuento de hadas completamente al revés.
Comenzó viviendo feliz para siempre. 
Luego se casó con la princesa.
Se vio obligado a pelear con el villano, vencerlo y matarlo sin saber qué de malo había hecho aquel pobre hombre para merecer tal castigo.
Entonces, para justificar la maldad del difunto tuvo que inventar historias de sus fechorías, las cuales hizo circular por todo el reino. 
Para finalmente regresar a su pueblo natal (en el que nunca había estado anteriormente), volverse un completo desconocido y dedicarse a labrar el campo pensando en que sus líos habían comenzado al casarse con aquella princesa.
Lo bueno es que solamente Había una vez.

8 comentarios:

Carlos de la Parra dijo...

Grande.
Es como una deconstrucción de los sistemas políticos. Como cuando los vemos premiarse y condecorarse entre ellos.

César Augusto Pacheco (Rashek) dijo...

Muy original. Me encantó. Te dejo un gran abrazo Héctor.

Andrea Vinci dijo...

Muy bueno el final

José María Souza Costa dijo...

Olá
Buenos dias.
Acá, para desearte un fin del semaña muy bueno.
Abrazos.

Amapola Azzul dijo...

Precioso, Hector.

besos.

Miguelángel Pegarz dijo...

A mi me suena más real esta historia.

El sastrecillo valiente dijo...

Muy bueno. Gran idea. Y es que las princesas siempre traen problemas.
Un saludo.

http://misrelatosyesteblog.blogspot.com.es/

Disyman dijo...

¡Desde luego que es mejor evitar a las princesas!

Un saludo!

http://lineasyrelatos.blogspot.com.es/

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.