Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 27 de mayo de 2013

NI TODO EL AMOR,NI TODO EL DINERO.

---Debo confesarle señorita Morgenstern que a pesar de haber estado enamorado de usted toda mi vida, y dedicarme por veinte años a cumplirle sus mínimos caprichos ha sido mi culpa el no lograr ser correspondido.----

----¿ Qué le hace pensar tal cosa Doctor Heinzbacher.? ¿Porqué razón no le amaría yo a usted, no sólo el máximo genio de la ingeniería robótica y la inteligencia artificial cibernética aplicada.?
 Desde que  fuí su colaboradora el el laboratorio le guardo infinita admiración y devoción.---

---Loables sentimientos Unga. Pero nada comparables al amor. Jamás expresó conmigo un orgasmo como el que le entregó al robot.---

----Soy una idiota. Debí suponer que usted me espiaba  a través de ésa criatura maquinal. Pero me arrebató en éxtasis todo lo que el aparato me hizo sentir ésa noche que usted pasó trabajando.---

----¿ Vé lo que le digo ?. He creado un ser que me rebasa.---

8 comentarios:

Idolidia Glez dijo...

Buenisima entrada.!! Muchos deberian reflexionar acerca de esto. me quedo por aca...te invito a que me visites. Un calido saludo. :)

Carlos V. dijo...

Excelente relato.
Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Un saludo.

Amapola Azzul dijo...

Buen relato. Besos.

Arturo dijo...

Carlos:
Magnífico micro, que bien nos pudiera sonar a realidad futura.
Un gran abrazo.

Dr.Krapp dijo...

Celos hacia el robot. ¿Crees que el Creador sentirá hacia nosotros algo parecido?
Muy buen texto, Carlos.

Nómada planetario dijo...

Curiosa entrada, me encantó. Solo una pequeña errata hallo.
...un orgasmo como el que le entrgó al robot.---
Debe decir
...un orgasmo como el que le entregó al robot...
Saludos.

Dyhego dijo...

Estremecedor mundo de máquinas...
Salu2.

Maria Rosa Giovanazzi dijo...

Muy bueno.
Las máquinas y el amor,,, quien te dice...

mariarosa

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.