Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 25 de febrero de 2013

Intrusos

Los intrusos irrumpen en los sueños sin ser llamados, los extraños están ahí pero no son reconocidos. Ambos merodean en la nublada conciencia de la mañana, fisgoneando entre mis recuerdos, reemplazando imágenes caducas por sus espléndidas figuras; enunciando lo que siempre quise escuchar para acallar lo que nunca debí oír. Sus restos se ocultan en los frunces de mi improvisada cama, que yo me niego a sacudir, para no espantarlos. Doblo mis mantas, pliego los cartones y ruedo por las calles buscando basura. Todavía me pican los intrusos en la cabeza.



14 comentarios:

Paloma Hidalgo dijo...

Unos intrusos que a mucha gente y por desgracia les deben resultar como de la familia.Un micro muy actual, del que destaco esos cartones plegados...
Qué chula es la ilustración!!
Un abrazo Sara

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Como para no picarle con esa vida. Com dice Paloma, demasiado coticdiano por desgracia. Me ha gustado mucho Sara.
Besicos muchos.

PONFIEL PONFIEL dijo...

Esa imagen que delata - la de los cartones - es la clave.
Buena figura, un dibujo exquisito.

Eres una buena artista.

Un abrazo

Andrea Vinci dijo...

Me gustó el texto. Los intrusos le pican (y le hacen compañía) a este personaje que no tiene nadie con quien soñar.

Sandra Montelpare dijo...

Hola, Sara. Espléndida ilustración para un micro que me ha dejado un poco triste por la situación del protagonista. Triste es que la única compañía sean los intrusos y que anden hurgando en los recuerdos.
Narrado con gran oficio. Muuuuy bueno.
Saludos van.

Cybrghost dijo...

Das un tono de frivolidad a un fondo muy serio. Dicen que el humor sirve para atacar los temas más delicados. Tú lo conseguiste.

Miguel jiménez salvador dijo...

Mucho más de lo que dices, parece supurar esa cama llena de intrusos y extraños, que nos levantan cada mañana, y nos llenan de su vida las nuestras.

Me gustó mucho Sara.

Un abrazo.

Beto Monte Ros dijo...

Su relato describe una triste realidad. Esos "intrusos", aunque molestan, son la única compañia de algunas de las gentes que viven en las calles. Muchas imágenes en este micro que invita a una toma conciencia.

Saludos.


marga dijo...

!Ay... estas cabezas nuestras, capaces de huir hacia adelante o quedarse atrás, sin nuestro consentimiento!
Un beso. desasosegada.

Carlos de la Parra dijo...

Ante una realidad así sólo podría gritar :sálvanos Drácula.

Sara Lew dijo...

Muchas gracias por deteneros a leer y comentar. Este fue uno de los primeros microrrelatos que escribí (hace ya unos años) y quizás por eso le tengo tanto cariño. Me alegra que os haya gustado.
Abrazos.

Zunilda Moreno dijo...

¡Qué bueno, Sara! Excelente pincelada de una realidad que duerme en las calles de tu ciudad o la mía. La "cartonera" ilustrada con tu magia es espléndida. Un abrazo amiga.

Rosa dijo...

Es pensar en intrusos de esos y me pica toooooo!!!

Con un tono de humor tratas un tema muy duro Sara.

Besos desde el aire

Galantz dijo...

Muy bueno.
Me quedó picando en la cabeza.
Abrazo

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.