Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 7 de septiembre de 2012

ZUMO DE NARANJA


     Silvia todas las noches le habla al oído. Mientras, él duerme plácidamente como un bebé recién bañado. Se acerca entre las sábanas, se pega cuerpo a cuerpo y la tela estampada cambia de color. En esta fotografía nocturna, la Luna se asoma entre los visillos de la ventana, dejando pasar la luz que refulge en la bóveda del mundo. En el interior de la casa las candelas están apagadas hace rato; las palabras se despiertan cercanas y suaves entre las sábanas de colores cálidos, se fusionan en un caleidoscopio muy singular y fácilmente reconocible.
         Por la mañana, los rayos de sol iluminan sus facciones en un gozoso despertar. Nota como la cara se le templa. Abre los ojos se da la vuelta, extiende los brazos. Piensa los colores del día. Dando un salto se pone en pie. De fondo suenan las noticias en la cocina, se oyen sonidos conocidos.
         Camina por el pasillo flotando entre los versos que le rondan desde la madrugada y llega hasta allí, donde el exprimidor gira y suelta el zumo de una naranja fresca que, huele a recién cogida. Se acerca  por detrás y besa la nuca de quién está preparando el elixir que la despierta cada mañana.

Autora: Carmen Martínez Marín
Blog: http://aymaricarmen.blogspot.com/ Cabopá

17 comentarios:

Yashira dijo...

Una tierna escena matinal.

Uhm, casi huelo el zumito... Un beso.

HUGO JESUS MION dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
carlos de la parra dijo...

Muy bucólica escena.
Invita a pensar en maravillas eróticas. Y posiblemente así haya opinado el del comentario anterior, por lo cual fué suprimido.
La mente es así. La alimentas y piensa.

Paloma Hidalgo dijo...

El juego del amor. Y sus protagonistas. Muy poético Cabopá.
Un beso

Carmen Silza dijo...

Que bonito Carmen, cuantos momentos así, he vivido, y los he vuelto a vivir leyéndote.Un beso.

Rosa dijo...

Una noche entre susurros, acompañados por la luz de la luna. Y al despertar un rico zumo de naranja....Ummmmmm!!!

Besos desde el aire

Jerónimo dijo...

Me he sentido identificado con este relato.Las pequeñas alegrías cotidianas son,al fin y al cabo,las que llenan la vida.

Saludos.

Cayetano dijo...

El ángel de la guarda vive en casa.
Bonita historia.
Un saludo.

Laura dijo...

He bebido del cáliz de tu zumo y me ha sentado de maravilla. Leerte ha sido un placer, ¡felicidades por estar aquí!.

Besos Cabopá.

HUGO JESUS MION dijo...

La última frase "la despierta cada mañana" me hizo pensar en dos mujeres, aunque al principio dice "él duerme plácidamente". Hay un giro que no alcanzo a descubrir, o tal vez me esté acercando mucho al texto.

Puri dijo...

Un delicioso despertar con notas de naranja y amor... Espero que fuese capaz también de escribir esos versos que aún flotaban en su cabeza al despertar, si uno se despista, desaparecen al levantar. Besos y felicidades

goge dijo...

leerte como siempre un placer y beber de ese zumo aun mas un abrazo

Pepa dijo...

Bonita manera de alimentarse mutuamente. Palabras y zumo de naranja.
Gracias.

LA REINA BATATA dijo...

De ensueño!!!!
Hermoso!
Saludos

virgi dijo...

Tierno y cotidiano, Cabopá. Y me siento a mí misma en tu texto.
Un beso grande

Elysa dijo...

Una escena matinal muy tierna, y sobre todo muy visual.

Besitos

Cabopá dijo...

¡¡Gracias a todos por vuestros comentarios, siempre tan agradables a la vista y a la lectura, gracias!!

Besicos repartidos entre todos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.