Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 16 de septiembre de 2012

CURANDERO.

El viejo chamán lo revisó de pies a cabeza y le dijo con su voz cavernosa y musical:
----No joven, usted está más sano que un elefante semental, usted no padece ninguna enfermedad.
Mire le pongo como ejemplo en mi propia familia; mi abuelito murió del hígado de tantos corajes que le hacía pasar la abuela, mi padre del corazón y mi primo hermano de un orgasmo mañanero en vacaciones.
Y aquí me tiene a mí, más viejo que las iguanas y como si nada.---

Y no dijo más pues le entró un ataque de risa ahí mismo que lo dejó bien muerto para siempre.

El joven paciente decidió ir a la farmacia a comprar sus medicinas y seguir disfrutando de su hipocondria, mientras aún tenía salud para hacerlo.

10 comentarios:

Yunuén Rodríguez dijo...

Sano como un elefante semental, viejo como las iguanas ¡qué inesperadas comparaciones! Saludos.

Dr. Krapp dijo...

Nada, nada hay que liberarse de las pasiones para llegar a una vida equilibrada. Los hipocondríacos no tienen pasiones solo obsesiones.

Jon Igual dijo...

Puede que sea gafe, ya que todo su entorno muere menos él (incluído el pobre chamán).
Saludos.

carlos de la parra dijo...

Sí Yunuén. En el esfuerzo por escribir algo de interés topo en las esquinas de mi mente con éstos símiles.
Considero que si al mostrar un micro relato me aparecen en mente las posibilidades de mostrar la narrativa como:
Viajó de punto "a" hacia punto "b";
o en lugar de ésto pongo:
Al huir de la fiera que ya le había arrancado una nalga, se impulsó de un salto hacia la ventanilla del autobús cual si fuera experto trapecista.
ësto funciona mejor para entretener al público.
Por otro lado entra en juego la duda de escribir para ellos o sólo para mí, pero los resultados son parecidos.

Dr.GRACIAS POR EL PUNTO DE VISTA MÉDICO.
Aquí más bien retrataba como permanecen las manías y las neurosis del individuo; al grado de ser disfrutadas por el mismo.

JON, más bien ilustra que el chamán; como muchos de nosotros se sentía libre de morir.
Lo cual se explica pues la muerte siempre les ocurre a otros.
La muerte contiene éste atributo de no creíble; y posiblemente sea así de existir la reencarnación.
Lo cual explica muchas cosas; pero a toro pasado.

josé manuel ortiz soto dijo...

Ameno, con el gusto de los relatos tradiciones.

Un abrazo, Carlos.

carlos de la parra dijo...

Gracias José Manuel te seguimos leyendo. Igualmente.

Zunilda Moreno dijo...

¡Precioso! De esos relatos que dejan agradable sonrisa en tu rostro por un largo rato. Gracias Carlos. . .Un abrazo

carlos de la parra dijo...

Gracias Zuni.
Los pensamientos vagan entre el mundo de las palabras, y éstas cual flores se perpetúan en un blog que hace las veces de florero.
El humor se convierte en escoba que barre a un lado la sofocante realidad que nos presentan los noticieros. Quizás en éstos residen nuestras psicosis y paranoias más intensas.
¿Porqué los medios nos quieren someter al miedo?
Por algo miedo y medio tienen las mismas letras.

HUGO JESUS MION dijo...

Me quedo con la muerte del primo hermano, que ya bastante tragedia es morir. Buen texto.

Juanito dijo...

Muy bueno, me sacó varias sonrisas.
¡Saludos!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.