Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 13 de septiembre de 2012

Atrapada

No te asustes, te sacaré de aquí. Nos iremos juntos hasta la habitación abrazados tomados de la mano dándonos besos ansiando amor subiremos las escaleras despacio lentamente te tiraré en la cama y tú no gritarás, te portarás bien y volverás a tu escondite.




22 comentarios:

HUGO JESUS MION dijo...

Un intenso círculo macabro.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Tiene al objeto de su deseo bien escondido. Lo que no sé es si a ella le gustará. Me temo que no, por el título.
Un perfecto sádico el narrador, sí.

Buen micro, Sara. Efectista, como deben ser estas extensiones breves.

Humberto Dib dijo...

Me hizo pensar en la técnica que proponía Hemingway, la del iceberg: un relato tiene que mostrar sólo el 10% de lo que contiene.
Muy bueno.
Un abrazo.
HD

Petra Acero dijo...

¡Brutal!
Creo que con esta exclamación englobo calificaciones que aún se quedarían cortas. Sara, pintas un sub-mundo lleno de despotismo, de crueldad. Un reflejo de cómo el hombre maltrata al hombre: lo veja.
Tu micro impresiona, y te deja "tocado".
Un relato frío en el tono, que te calienta la cabeza y el corazón.

Un abrazo, Sara. Muy bueno.

Jon Igual dijo...

Muy buen microrrelato, me gusta que se pasa del alivio del principio al leer "No te asustes" al terror del final.
Un saludo.

MJ dijo...

Muy conseguido el tono de intriga y el ritmo que envuelve al lector en el ambiente claustrofóbico en el que se encuentra la víctima.
Aplausos, Sara.

Un abrazo.

Sara Lew dijo...

Es este uno de esos círculos viciosos que a uno le gustaría romper, intervenir como sea, hacer algo para que no suceda más...

Gracias por vuestros comentarios.
Abrazos.

Rosa dijo...

Asusta y atrapas al lector en ese juego de dominación.

Besos desde el aire

Cybrghost dijo...

¿atrapada por el hombre? ¿por el deseo? ¿por la atracción de la situación límite?. Me gusta la ambigüedad del relato.

Caro Orozco dijo...

Aterrador!!!... menos es mas

te quedo genial.

happy day!!!

:)

Nicolás Jarque dijo...

Sara, un ejercicio de intriga con excelente resultado. Esa narración tierna nos esconde un drama o una agujero que solo se muestra al final.

Muy bueno.

Un beso.

Laira dijo...

¡Que miedo! parece que no tiene otra opción que obedecer... parece un texto tierno pero...¡zas!¡de tierno no tiene nada!.
1 beso.

Sandra Montelpare dijo...

Excelente esa voz narradora! Muy bueno, Sara. Me gustan mucho los relatos que cuentan con lo no dicho.
Saludos van!

La Soledad dijo...

Mejor que hacer ejercicios

carlos de la parra dijo...

Escalofriante terror realista.
En nuestros tiempos se ha desatado el cautiverio de humanos.
Quienes deberían pararlo no lo hacen.
Que no me digan que no están vendidos.

Elysa dijo...

Angustioso, Sara. No se nombra pero se intuye todo en tu micro.

Besitos

Laura dijo...

Produce escalofríos su lectura y creo que es por la ausencia de comas que te obliga a leer la frase de un tirón hasta dejarte ese sabor amargo de la crueldad y el maltrato.

Me siento "Atrapada" por tu micro, Sara.

Excelente contribución en este medio.
Besos.

ROSY dijo...

Buenísimo, de lo mejor que te he leído.

Un abrazo desde mi pinar.

Yunuén Rodríguez dijo...

El título le da a ella el protagónico de la historia, convirtiéndolo a él en villano. Tuve escalofríos.

Zunilda Moreno dijo...

Inteligente microrrelato, Sara. Un gusto encontrarte y leerte. Esos círculos. . .por algún lado se romperán
Un abrazo, amiga.

Andrea Vinci dijo...

Estupendo texto. La falta de comas le da intensidad. ¡Felicitaciones!

Juanito dijo...

Durísimo. Se siente en la piel todo el trasfondo del micro.
Me encantó.
¡Felicitaciones!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.