Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 29 de diciembre de 2014

JAMÁS ALGUIEN SUPO.

----Pues aquí me tiene de nuevo en el cantón señor psicólogo y le aprecio porque usté nomás escucha y calladito.Y no me quejo pues aquí descanso y dejo de correr un rato. A lo que tuve que matar ni que remedio, asuntos privados que no le corresponde a usted saber ni a mi dudarlo, la vida es así y al que le toca ,le toca y ni paqué buscar algún porqué. Son cosas que no tiene regreso ni remedio. Y si entiendo, no crea que no, que no debí cargarme al que me miró feo pero igual ya no está y ni modo, pallá vamos todos,! que no?  Y está bien uno aquí guardado, tres comidas seguras y mucho respeto de los demás. Aunque se aburre uno al tiempo de bailar en un cuadrito, y con lo terco que soy, de que salgo, salgo. Y me disculpa si no me despido, pero lo que se le ofrezca, usted me avisa.---

11 comentarios:

Dyhego dijo...

Se ve que no le ha servido la terapia...
Salu2, Carlos.

manouche dijo...

La terapia de parar un rato en cualquier momento y sitio no necesita mas...

Joaquín Galán (Jerónimo) dijo...

Creo que este no necesita terapia alguna,tiene las ideas clarísimas...jajajja.
Muy logrado el lenguaje local (mexicano, supongo)

Mis mejores deseos para el nuevo año Carlos.

Un abrazo

Dr.Krapp dijo...

Me gusta como en 10 líneas has trazado la psicología de un personaje al que veo hermanado con aquel extranjero de Camus. Casi me parece leer a Juan Rulfo.
Un fuerte abrazo y un gran 2015

Carlos de la Parra dijo...

GRACIAS Dyhego por una opinión con acentos de cordura ante semejante ejemplar, creo le haré cierta precisión, pues al tipo de la historia yo lo veía dentro de una cárcel y por los comentarios veo que se entendió que estaba en algún hospital.

Carlos de la Parra dijo...

Manouche gracias por visitar.
Creo que en un mundo tan loco la auto terapia , aunque errática, jamás se detiene.

Carlos de la Parra dijo...

Joaquin Galán Jerónimo, gracias por comentar, aciertas con el lenguaje mexicano del reo.
Y situaciones así se siguen dando en México.

Carlos de la Parra dijo...

DOCTOR, así se dan éstas realidades que alimentan la ficción.
Pero quizás tal realidad no existe y todo es ficticio.
Gracias por visitor y le reitero un feliz 2015.
¿Ha observado que siempre nos tienen que recorder ser felices?

Carlos de la Parra dijo...

Perdonen las erratas que aparecen por culpa de éste cachatrafo de máquina.

Tramos Romero dijo...


Tú aseguras que es ficticio y te creo claro está, pero o bien yo me situé en la escena tan bien descrita, que me pareció ver a un reincidente terco en cualquier lugar de alguna ciudad.


Besos muy fuertes

tRamos

Carlos de la Parra dijo...

Tramos, que bueno que te gustó.
En momentos me salta la vena denunciante para exponer como el crimen organizado cuenta con la protección e ineficacia de gobiernos, pero analizo que no es nada nuevo.
Ya en México en los años treintas y cuarentas hubo un pistolero llamado "El Remington"quien entraba y salía de prisiones bajo la protección de politicos de la época que lo contrataban para eliminar enemigos.
Existe una película dirigida y actuada por Gustavo Alatriste quien interpretó al personaje del título, si la llegas a rentar, ahí interpreto al director de una cárcel quien recibe al Remington como dignatario mientras éste regala pacas de billetes.
Pero éstos personajes se han multiplicado en el narcomundo de hoy.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.