Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 8 de septiembre de 2013

DE PARAÍSOS Y REENCARNACIONES.

El Dios local lo colocó en el paraíso.Un cosmos impecable.Ahí se acompañaba con su mujer preciosa y sus animales no agresivos. Sin el cielo ni el infierno de los demás.Ni sistemas políticos o económicos esclavizantes.Sin muerte ni hambre ni dolor o enfermedad.Un mundo perfecto sin Rajoy.

14 comentarios:

Bipolar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bipolar dijo...

Si es sin Rajoy y su cuadrilla, yo me apunto a cualquier mundo.

Salud.

Arturo dijo...

Carlos:
Mucho me temo que la lista de prescindibles es muchísimo más extensa.
Un gran abrazo.

Bee Borjas dijo...

Ohhh, Carlitos!!! Coincido con los comentarios anteriores: la lista se puede prolongar de manera desquiciante hasta llegar a un número de malos bichos de varias naciones. Por aquí -Argentina- tenemos unos ejemplos -empezando por la reina sin corona, doña Kretina- que de solo pensar siento náuseas.
Un abrazo enorme, mi amigo!

Amapola Azzul dijo...

Carlos, me ha encantado este micro, de verdad.
Un beso.

Diego Alejandro Majluff dijo...

¿No me digas que era un típico paraíso fiscal? Un abrazo, Carlos. Buena semana.

Miguel jiménez salvador dijo...

¡Ay! (suspiro)

Dr.Krapp dijo...

Eres un utópico, Carlos, las manufacturas que fabrican Rajoys están a plena actividad aunque a veces se permitan una nota de color y fabriquen Obamas que al final es algo parecido pero dando el pego a la buena gente que aún quiere creer.

Carlos de la Parra dijo...

Agradeciendo tan completa variedad de comentarios, sólo puedo decirles que no pude listar toda la hilera de posibles pues dejaría de ser un micro.
Y confiando en el buen sentido de todos los lectores les dejo ésa porción dentro del hágalo usted mismo.
Perseguir utopías es muy humano y ahí les queda en éste espacio un micro que hoy publico: CUMBRES DE LA INCONFORMIDAD, una mirada más a las extremas posibilidades de un ser humano y lo que busca alcanzar.
Les sigo leyendo y comentando con afecto y admiración.

El Eskimal dijo...

NO soy español, pero esta sí es una sátira directa. Las cosas que puede hacerse en la literatura.

María Cañal Barrera dijo...

Se me escapó una sonrisa, lo mejor que puede suceder, ¿verdad?

María Cañal B. o www.mystoriesproject.blogspot.com

Carlos de la Parra dijo...

Gracias ESKIMAL por comentar ésta aspiración de realidad tan compartida.

María Cañal, al igual que con mis demás compañeros, me subscribo a leerte.

Dyhego dijo...

Jajajajaja.
Muy bueno.

Andrea Vinci dijo...

Ja, ja, ni que vivieras en España...
El viernes salgo para San Francisco. Estaremos más cerca

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.