Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

SI AYER FUERA HOY


Ha fallecido en Pau (Francia)
I.P.G.
Profesor de Historia del Arte
“Te esperé hasta ayer”

         Así reza la esquela aparecida en el periódico que Adela lee. Después, al recordar que había tirado la foto al contenedor, se quedó pensativa.
No soporto la tristeza que me produce el vacío de una esperanza, rota por el tiempo y la distancia. Ahora que mi pelo se torna de color gris perla. Ahora que mi andar es lento y pausado. Ahora que me dirijo por un camino forzoso, al júbilo indeseable.

         Ya sólo en el recuerdo me quedan las palabras, las caricias, la ternura, las imágenes. Lo que disfruté se rompió en añicos, como un mal sueño que al despertar se olvida. He vivido construyendo falsas ilusiones, que me han mantenido en la cruda vigilia de esta vida cotidiana y anodina.
Si ayer fuera hoy, no dejaría que te llevaras la foto. Yo me iría contigo.


Autora: Carmen Martínez Marín
Blog: http://aymaricarmen.blogspot.com/ Cabopá

12 comentarios:

Rosa dijo...

Qué triste y que bien contado!!! Pensamos que podemos retomar la vida donde la dejamos, pero no se puede, todo pasa y no vuelve.

Hermosa foto Cabopá!!!

Besos desde el aire

Arantza G. dijo...

El pasado no se puede recuperar, el ayer jámás volverá.
Besos y felicidad en el nuevo año que dentro de nada comenzará.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

La tristeza que siempre provoca el arrepentimiento; una carga que se lleva a la espalda para siempre.

Aplausos, Cabopá.

Un abrazo.

Cayetano dijo...

Sólo que ya es un poco tarde para arreglar las cosas.
Es lo que tiene el ser humano, que está condenado a equivocarse.
Hay un poema de Luis Rosales que dice:

"Como el náufrago metódico que contase las olas que le bastan
para morir;
y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores,
hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón
en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería."

Un saludo.

Cybrghost dijo...

Pura poesía.

Paloma Hidalgo dijo...

Es más fácil equivocarse cuando no se hace caso al corazón. Además el peso del error, lastra nuestros pasos. Muy bonito Carmen.

Un abrazo

Amando García Nuño dijo...

Algún tipo de pasado sigue presente en nosotros. Hay que intentan encontrarlo, moldearlo de nuevo. Si es posible lo del Bossón de Higgs ése, atrapar el pasado puede serlo también. Conmovedor escrito. Un abrazo.

virgi dijo...

Y si hoy fuera ayer, volveríamos a cometer los mismos errores.
Besitos, Cabopá, artista!

Wílliam Venegas dijo...

Excelente blog. Ni recuerdo por qué ruta llegué hasta aquí. He disfrutado leyéndolo y me he apuntado como seguidor.
Como no quiero perderte la huella del ojo, invito a que vengas a mi blog y también te apuntes entre mis seguidores. Ojalá.

"Anoche soñé ser un demonio; ahora no sé si soy demonio que sueña a hombre".

Wílliam Venegas dijo...

"Si hoy fuera ayer no habría perdido a la mujer que amo".

Wílliam Venegas dijo...

"Si hoy fuera ayer quisiera no haber nacido".

Wílliam Venegas dijo...

"Si hoy fuera ayer no tendría hoy".

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.