Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 4 de diciembre de 2012

COLOR: SEPIA



Descorre las cortinas de la casa, lo justo, ni más ni menos. La luz dibuja claros y sombras donde se esconden los recuerdos. Mira despacio las fotografías ajadas por el tiempo. El color de algunas se ha perdido tiñéndolas de una pátina de olvido. Pero no para ella. Para ella el ayer es hoy y las fotografías le traen a la memoria a los que dicen se fueron.
Están aquí, entre el haz de luz.
Sentada tejiendo está su madre, sus manos se deslizan ligeras por la labor mientras tararea sonriente aquel tango de Gardel que tanto le gusta. Su padre, la mira con aquella mirada suya, aquella mirada que solo le dedicaba a ella y le cuenta que tal le fue el día mientras se fuma un cigarro y hace ceros de humo para que ella sonría.
En el dormitorio está él, esperando, joven y hermoso. La toma entre sus brazos y la lleva a donde quiere ir. Con él se detiene el tiempo, los besos la abrasan, el cuerpo le duele de amor.
Sus hijos corretean entre las sombras, las risas infantiles le  dibujan en la cara sonrisas.
La luz cambia y todo desaparece. Corre de nuevo las cortinas dejando en penumbra su casa, como su vida, suspendida en el tiempo.

Rosa M.

16 comentarios:

Yashira dijo...

Lindas nostalgias nos dejas hoy Rosa.
No tiene sus recuerdos en el baúl, si no a flor de piel, conviven con ella y se marchitan con ella.

Bonita forma de expresar esa vida suspendida en el tiempo.

Feliz día amiga.

Arte Pun dijo...

Tierno el relato, Rosa. Y triste paradoja en donde los recuerdos que trae la luz son los mismos que ensombrecen su vida.

Me gustó. Gracias por el relato.
Un beso

CDG dijo...

Ya sabes que es un buenísimos relato. Lo sabías en tu blog, lo sabes por aquí.
Enhorabuena.
Un beso.

Sara Lew dijo...

Qué tristeza sobrevivir a todos tus seres queridos o tenerlos tan lejos que es como si no existieran. Pero ahí están los recuerdos para traerlos de vuelta, por lo menos por un momento.
Excelente relato, Rosa.
Besos.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Un micro que me genera ternura y tristeza, Rosa.

Buen trabajo para mover emociones.

Un abrazo.

andrea dijo...

Transmite tristeza y nostalgia a la perfección. Buen trabajo!

Un saludo!

Juanito dijo...

Tristeza, dulzura, nostalgia...
Todo en muy buenas dosis. Me gustó.
¡Saludos!

Diego Alejandro Majluff dijo...

Siento que todo sucedió en un breve instante en su cabeza. Siento que lograste describir lo que ella vivió en segundos. Gracias por tu texto.
Saludos.

Diego

Esperanza L.G. dijo...

Un micro lleno de sensibilidad y me ha encantado la frase:los que dicen que se fueron. También lo de las cortinas en penumbra, como vuelta a la realidad. Enhorabuena.

Verónica dijo...

Qué bonito micro, tan lleno de sensibilidad y matices.
Un cordial saludo

Cybrghost dijo...

Precioso y magistral.

Zunilda Moreno dijo...

Tiernamente nostálgico. Un gusto leerte en "seoia", Rosa. Un fuerte abrazo por el tiempo que pasa.

Carlos de la Parra dijo...

La nostalgia resulta un sentimiento ambiguo. Contiene el cariño que genera el recuerdo y el riesgo de no construír en tu presente por estar colgado en el pasado.
Pero lo escribiste muy bien.
Con ése toque de cine de blanco y negro de buena película antigua.

Raúl dijo...

Cualquier tiempo pasado...

Josefa dijo...

Hola repasando los seguidores de mi blog he dado con este. Me ha encantado este microrelato.Felicidades por lo bien escrito.
En el blog de Josefa tienes una entrada nueva. Tambien es un micro relato, todavia más cortito que el tuyo. Espero tu visita con ilusión.
Un beso

Rosa dijo...

Muchísimas gracias a todas y todos por vuestras lecturas y comentarios.
Besos desde el aire

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.