Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

lunes, 25 de julio de 2011

Picadura

Me picó una abeja, no es tan doloroso, un pinchazo, una quemazón y ya, en un rato me olvidé, ella no tuvo tanta suerte.
Ni me acordaba al día siguiente, cuando iba en el coche, y sin venir a cuento, tras un adelantamiento peligroso de un imbécil con cristales tintados tuve una erección, el pene totalmente rígido me miraba esperando una señal, solo pude parar en el arcén hasta que aquello pasó.
La segunda vez, y la última, estaba en casa tranquilo, leyendo en el sillón, cuando sonó el timbre. Un hombre vendía unas pinturas de minusválidos, eso decía pero casi me estaba obligando a comprar las láminas y unas hojas perfumadas para poner en el armario, de flores, me dijo, acercándome un plástico con un olor insoportable a perfume barato. El pene estaba erecto y me tiraba hacia el vendedor de estampitas con tanta violencia que no pude pararlo, horrorizado sentí como atravesaba el cuerpo del hombre, sus ojos me miraban sin dar crédito, pero mis ojos, en ese momento, ya no tenían vida.


6 comentarios:

carlos de la parra dijo...

Pieza única del género Falo-Ficción que has logrado,
¿O se tarta de un caso real, surgido de la crisis que atraviesan las abejas?

CoRa dijo...

me encantan esos cortos con toque animal... :) nice Anita ;)

Anita Dinamita dijo...

Carlos, me decanto por el género falo-ficción, aunque está basado en algunos hechos concretos...

CoRa, casi mitológicos, verdad?

Abrazos y gracias por los comentarios!

Adivín Serafín dijo...

Vaya vaya, Anita, vaya como nos vienes.

Blogsaludos

Cartaphilus dijo...

Jeje. Cómo mola!

José Antonio Salgado dijo...

¿Dónde podría adquirir una abejita de esas? No es por nada, simple curiosidad científica, je, je, je.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.