Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 16 de septiembre de 2010

PROGRESIÓN DE LOCURA..

Cuando su condición mental dió comienzo se tornó muy inquieto. Escuchaba voces que le daban órdenes contrarias,---Ponte de pie, siéntate, ponte de pié,---Y así pasaba horas, y lo recluyeron. Pero su progresión de movimiento empeoró, ahora las voces le ordenaban:--- Avanza ,retrocede, camina, mejor no, brinca agáchate.---
Lo demás hizo historia. Cuando el pobre se encontraba en un grado de intensas convulsiones, llegó al hospital un especialista en terapia musical quien afirmó que poniendo música a altísimo volumen ya no podría escuchar las voces, y al poco apareció el nuevo tranquilizante, y fué cuando él se convirtió en la máxima estrella del baile inventando el paso del "flotadito". Y nació el esquizopop.

8 comentarios:

Hector Ugalde UCH dijo...

¡Muy buena reseña del inicio de aquel baile tan memorable: el esquizopop! :]
¡mUCHos salUCHos de UCH! :]

Anita Dinamita dijo...

El esquizopop!!! lo que no se te ocurra a ti... ¿eres psiquiatra Carlos?

carlos de la parra dijo...

Soy solamente un aficionado a la psiquiatría, Y EN GENERAL A CASI TODO LO RELATIVO A LA VIDA HUMANA,la extraterrestre,la naturaleza, la práctica de teología sin licencia pero con muchas horas de vuelo, pues soy creyente sin pertenecer a culto alguno, pero he comunicado mucho con Dios (cuerdamente),fuí actor de cine 40 años,disciplina que me deshizo de cualquier identidad fija que pueda tener, y pretendo conservar la de escritor.
Me puedes googlear como Carlos Romano,actor,México. Aunque te diré que no soy el tipo de persona que se interesa en su propio pasado, sin embargo el presente me tiene feliz, algo que logré una vez que dejé atrás la niñez la que contrariamente a la mayoría fué una etapa infeliz, pues como niño precoz no soportaba autoridad alguna, y sufrí todas las variedades existentes de jerarquías en mi época incluyendo la militar.
Pero ya de adulto superé todo éso y soy feliz sin necesidad de causa alguna para serlo, mi teoría es que la felicidad es interna y tu te la inventas a tu medida.
Espero ésta mini biografía no les aburra, aburrir a los demás es de los peores pecados.

HÉCTOR RIVERO dijo...

Gracias, Carlos, por esa mini bio, para mí es un gran honor conocerte. Y sabes, tenemos ciertas cositas que nos unen; ya te buscaré en google. Interesante. Un abrazo.

carlos de la parra dijo...

El honor es mío maestro.

Bicefalepena dijo...

Dicen que un loco hace ciento y un tonto un regimiento...

Maite dijo...

Me ha gustado el micro, pero sobre todo tu bio, es interesante poner vida real a los compañeros de fatigas. Un fuerte abrazo.

carlos de la parra dijo...

Gracias preciosas por sus comentarios,son un gran aliento para buscar un camino de mejoría en éstos esfuerzos literarios.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.