Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 24 de septiembre de 2010

EL PERRO DE SAN ROQUE

Dicen que el perro de San Roque no tiene rabo... y yo me pregunto, ¿será un doberman? y ¿Ramón Ramírez el famoso veterinario que pasó a la historia gracias a amputarle el pobre rabo al doberman de San Roque? y¿ San Roque no era tan santo como dicen por dejar maltratar a un pobre animal por presumir?... mejor dejo de preguntar, sino comenzaré por la amputación de las orejas del doberman de San Roque que de santo no tiene ya nada...

Carmela

9 comentarios:

Daniel J. Hernández dijo...

Muy interesante tu suposición Carmela. Mejor, si mejor no imaginemos que más pasaría.

Saludos

http://elvagabundodelaweb.blogspot.com/

Bicefalepena dijo...

Es verdad, no tiremos más del hilo.

Bonito juego Carmela.

Torcuato dijo...

Me han encantado tus divagaciones.
Un beso.

Anita Dinamita dijo...

Ja ja ja, desmontando los juegos de letras, muy bueno Carmela

Patricia dijo...

Carmela: en Argentina tenemos un dicho (no sé si es propio de acá, tal vez lo conozcas)SI QUIERES SER FELIZ COMO DICES, NO ANALICES.
Coincido con Bicefalepena, mejor no indagar demsiado...

carlos de la parra dijo...

Muy bonito cuento, y así pasa. Como dicen, hay quien le encuentra mangas al chaleco.

HÉCTOR RIVERO dijo...

...y por acá se dice "no busques bajo las yaguas porque encuentras chinches..."...Un abrazo, Carmela

Claudia Sánchez dijo...

Jajaja! ¡la fe se trata de no cuestionar, mi niña! Bueno, dejémoslo ahí...
Saludos!

Carmela dijo...

Y yo cuestionando al pobre de San Roque y ayer dejé a mi perra con un adiestrador...
Me siento peor que el veterinario que le amputó el rabo al doberman ese...
:(

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.