Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

martes, 7 de septiembre de 2010

EN EL CURSO PARA ESCRITORES.

Al alumno apodado "El tractor",lo dejó el profesor castigado por no presentar el cuento que a todos se les había asignado. "El tractor" se quejó amargamente de que no sabía como iniciar una narrativa, a lo que el profesor le indicó que sentándose al escritorio con pluma y papel enfrente aplicase lo que se le ocurriera como una fuerza para lograr hacer cualquier cosa y que siguiése elaborando sobre éso.
---Bien, éso es fácil---,dijo el alumno, y poniéndose de pie procedió a acomodarle una buena golpiza al profesor y luego expresó :---ahora sin sarcasmos, ¿Sería tan amable de irme dictando como comienzo mi cuento?---
---Sí, pero cálmese. Escriba,: cuando los demás no entienden lo que les pido por la buena, generalmente lo entienden por la mala...---
Mientras el estudiante escribía el profesor se asomó a la ventana y gritó ---GRANDEEE---
Se presentó un tipo gigantesco, al cual le dijo el maestro.
---Grande, si eres tan amable tengo que ir a la clínica, demuéstrale aquí al compañero aquello de la letra con sangre entra, y me dejan su cuento en el cajón para yo revisarlo mañana---
Al salir el maestro,sonrió al escuchar los gritos de"El tractor".

6 comentarios:

Cartaphilus dijo...

Donde las dan las toman.
Me ha gustado ver a través de otros ojos el proceso de enseñanza-aprendizaje. Muy divertido (e ilustrador).
Bueno.

Carmela dijo...

Ains Carlos, que miedo miedo.
Así era la enseñanza aquí hace muuuucho tiempo ya, pero aún lo suficiente como para no acordarme yo.
Malos recuerdos, pero muy bien expresados.
Un biquiño.

Carmela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anita Dinamita dijo...

Vaya, Carlos, escribí ayer uno aludiendo al tema! pero enfocado diferente... las musas se mueren de risa todos los días con nosotros.
Abrazos

Torcuato dijo...

¿Y GRANDE será buen estudiante o malo?
Un abrazo.

carlos de la parra dijo...

Creo que el maestro ascendió a Secretario de Educación Pública.
El tractor falleció en un extraño choque de uniciclos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.