Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 19 de junio de 2013

MIENTRAS




         Está mirando el cuadro que hay sobre la estantería. Mientras, tintinean las palabras desde la caja opaca de sus pensamientos. Ensordecida por músicas que llegan desde otras ventanas, en las que asomarse es tremendamente difícil.

       No es difícil, ver, oír, escuchar, mirar. Mientras unos abren cancelas otros cierran postigos. 
Mientras ella, mirando sigue. 

Autora: Carmen Martínez Marín
Cabopá: http://aymaricarmen.blogspot.com/

11 comentarios:

Cristina dijo...

Excelente relato el que compartes, yo diría muy reflexivo.
Te dejo un fuerte abrazo, bella noche.

JAVIER JABAT dijo...

Interesante blog cargado de emociones, sigue así cielo. Un saludo.

Estás invitada a pasarte por el mio "Vida y Muerte", cuando lo desees.

Carlos de la Parra dijo...

Super retrato de la mente en vuelo.

Thornton dijo...

Siempre lo he dicho: eres la campeona de los cien metros lisos.

Besicos

Cayetano dijo...

La realidad que nos invade a través de los sentidos.
Sólo falta la cafetera en la cocina emitiendo ese aroma que nos transporta quién sabe a qué lugar.
Un saludo.

Rosa dijo...

Siempre hay una vela en alguna ventana...

Besos desde el aire

Amapola Azul dijo...

Me gustó, enhorabuena. besos.

Pedro dijo...

¿Qué sería de nosotros sin ventanas, Cabopá?

Un abrazo,

Jose Francisco Delgado Abad dijo...

Una vez vivi en una casa sin ventanas, y esi ahora estoy vivo es que logre salir de ella.

Cabopá dijo...

Gracias, muchas gracias a todos por asomaros por aquí, leer y comentar.

Besicos a repartir.

Rosa Cáceres dijo...

Vaya, vaya, vaya...Lo de los microrrelatos va en serio. Me encanta esta faceta tuya. Yo no me atrevo jajajaja, tengo algunos, pero...me salen en plan chiste, no lo puedo evitar ¡tengo que aprender de ti!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.