Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 30 de marzo de 2013

Rebelión

No, señora, no puedo dejarla pasar. Esto es un asunto de seguridad nacional. No, aquí no se encuentra su hijo. Tampoco su nuera ni su nieto. Váyase, señora. ¿No ha visto las vallas ni los carteles? ¿No ha oído las noticias? Toda la ciudad ha desaparecido. Ha sido talada. Solo quedan los árboles, y se multiplican.



9 comentarios:

Rosa dijo...

Muy buena esta tala Sara

BDA

Cabopá dijo...

Talar la ciudad debe ser difícil, pero si quedan los árboles y se multiplican, mejor...

Besicos microrrelatistas.

Luisa Hurtado González dijo...

Genial, me sorprendio y eso... me encanta. Muy bueno.

Yashira dijo...

Sorprendente giro le das a la tala... Genial Sara.

Un abrazo.

Carlos de la Parra dijo...

Urge cuantos lean planten un árbol.
Hagan algo ya.
Hoy mismo no tengo tiempo, pero cada que puedo planto algo.
Siempre es un placer verte tan bella.
Y ahora nos trajiste un retrato imposible.
Los taladores nos sofocan a todos desde la selva Amazónica.

Sara Lew dijo...

¿Y si los bosques crecieran en detrimento de las ciudades? ¿Y si la naturaleza se vengase de las talas desproporcionadas? Imposible no planteárselo.

Muchas gracias por vuestros comentarios.
Abrazos.

Cybrghost dijo...

Algún día la Naturaleza se vengará, ella seguirá cuando nos auto extingamos.

Andrea Vinci dijo...

inquietante

Juan Esteban Bassagaisteguy dijo...

Fantástica esa intromisión vengativa de la naturaleza en nuestras vidas, harta de que la agredamos.
Me encantó.
¡Saludos!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.