Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 16 de diciembre de 2016

Los mujerales. Purificación Menaya


Los mujerales

Allí de donde yo vengo las mujeres nacen en los árboles. Primero son flores que abren sus pétalos en primavera. Exhalan un perfume que atrae a los hombres aunque se hallen muy lejos. Ellos riegan y cuidan los árboles en cuanto aparecen, a veces hasta cubren las flores para protegerlas de las heladas. Por las noches las flores se cierran y los hombres suspiran por ellas hasta el amanecer, momento en que se quedan dormidos. Por la mañana ellas abren sus pétalos, se estiran, y cada día van adquiriendo forma de hembra humana; primero salen las piernas colgando de la corola, después van cayendo las caderas, el vientre liso y suave, luego empiezan a asomar los senos redondos y los brazos que se alargan hacia el suelo; por fin aparece la cabeza y cuando caen los pétalos, es su larga cabellera la que las une a la rama. Se balancean bajo el sol, mueven los brazos y las piernas acariciando el viento, y su risa cae sobre los hombres como una lluvia picante que les hace cosquillas en los costados. Es entonces cuando mujeres y hombres están preparados. Con un impulso más fuerte, se sueltan del árbol y se lanzan sobre ellos, que las esperan con los brazos abiertos.

Autora: Purificación Menaya
Blog: El rincón de la bruja de chocolate.

Fotografía: ©Mike Dempsey

2 comentarios:

manouche dijo...

Cuente delicioso con hombres ,que por fin, se cuiden de las h mujeres...

Luisa Hurtado González dijo...

Es un micro gozoso y alegre. Se podían haber hecho lecturas de esa imagen, pero Puri las ha esquivado todas. Menos mal. Y después nos lo ha contado. Mejor aún.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.