Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 15 de febrero de 2015

TRANQUILIDAD ES BUENA, PERO NO TANTO.

Ante mí dos formas de tranquilidad absoluta.
Tranquilísimo se veía el hombre de la metralleta, Con la serena actitud que tienen los que observan al limpiador de calzado sacando brillo.
Tranquilísimo el cadáver que yacía frente a él. Poseedor de la suprema quietud del rigor mortis.
Oculto tras el árbol decidí fugarme para evitar la misma suerte. Al no poder irme fué que caí en cuenta de que yo también estaba muerto.

11 comentarios:

Carmen Magia dijo...

Un final que desconcierta... :)

Sí, el de la metralleta estaría tranquilo por su sangre fría...

Muchos besos

Carlos de la Parra dijo...

Cierto Carmen.
Imagina como habrá desconcertado al que se da cuenta que ya inició un proceso de convertirse en salami.
Celebro tu visita y te sigo leyendo.
Tu blog tiene la virtud de ser interesante. No todos lo son, circula mucho blog genérico.

manouche dijo...

Dramatica tranquilidad

Dyhego dijo...

¡Menuda pesadilla!
Salu2, Carlos.

Jesús Esteve Yagüe dijo...

Hola, me gusta tu Blog, te añadí a mi Blogroll, me gustaria que me incluyeras en el tuyo también. Opino sobre distintos temas de actualidad e históricos. Este es:

deacuerdoqueno.blogspot.com

Un saludo!!

Carlos de la Parra dijo...

Cierto Manouche. Ésa tensa quietud de la muerte.

Carlos de la Parra dijo...

Dyhego, pesadilla para los muertos,diversión para los lectores. Como en el cine.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Jesús Esteve, ya me sumé a tu blog.
Seguiré leyendo tus preciosiones noticiosas.

Carmen Magia dijo...

Muchas gracias por tus palabras.

Tienes un premio en mi blog :)

Muchos besos

Carlos de la Parra dijo...

YEEEEEE. Gracias por el premio Carmen,casi seguro que inmerecido, pero lo agradezco.
Aviso que no lo publicaré aquí hasta haber salido de mi webanalfabetismo, por el cual no sé como subir muchas cosas.
Pero nunca se sabe si algún día llegue a tomar un curso y entonces sí podré agradecer bien los honores.
Aunque te aviso que no soy de un ego muy medallero, pero el mero hecho de tener yo un blog ya delata que tengo ego, ni modo.
Tampoco intento ser perfecto, ni veo porque tenga que serlo a pesar de intentos fallidos de mi madre y mujeres que dulcemente han rodeado mi vida.
Creo que si es que existe alguien perfecto, debe ser insoportable para el resto del colectivo humano.

Comentario dijo...

Muy bueno. Lo bueno, si breve...

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.