Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 15 de enero de 2015

UN SIMIO PENSANTE EN LA ANTINATURALEZA.

Ignoramos hoy por hoy si entre millones de monos que han tenido que huir de selvas alguno ha tenido cierta mutación en la mente que le otorgue la capacidad pensante del humano.
Pero el hombre que limpia ventanas en el piso 83 del edificio tiene la certeza de que hay un ejemplar así en el vecindario. Lo ha visto saliendo de varios apartamentos con comida robada. Incluso alguna vez le ha compartido a ingerir un pollo con champagne. El simio es hábil y elige diferentes apartamentos para que no resulte en exceso notoria la desaparición de la comida. Al hombre le simpatiza la amistad del animalito y no lo denuncia aún en riesgo de lo culpen a él. Si lo despidieran tendrían sus empleadores que conseguir un latino valiente como él y la mayoría de éstos ya tienen empleo.
Transcurren días de Brooklyn. Días que son más largos que en el resto del planeta. El hombre advierte que su amigo el simio está triste. Lo lleva al zoológico y lo cuela para llevarlo a la jaula donde viven sus iguales pues supone que el compañero padece soledad. Pero el primate reacciona con deseperación al ver presos a su especie. Implementan la fuga. Regresan a la selva. Casi todos viven felices pero algunos changos extrañan Brooklyn.

19 comentarios:

Dr.Krapp dijo...

Debe ser terrible ser el eslabón perdido entre el hombre y el simio y no formar parte de ninguno sin sentirlos ajenos.
Es un tema que me interesa como sabes y que tú has sabido relatar con precisión.
Un cordial saludo.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Doctor.
Se llega a pensar en todas las posibilidades.
Ignoramos quienes están entre nosotros.
Extraterrestres, mutantes y presencias desconocidas integran en nuestra mente multiples opciones.
Parte del Rock'n Roll del existir.

Joaquín Galán (Jerónimo) dijo...

Unos simios que merecerían el título de humanos más que nosotros por ser más solidarios con sus congéneres.

Un placer pasr por tu casa Carlos.

Un abrazo

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Joaquin, aciertas.
Nuestra especie tiene mucho que aprender de los animales.

Dyhego dijo...

Hay quien se acostumbra a estar enjaulado y no sabe ser libre...
Salu2 libres, Carlos.

Carlos de la Parra dijo...

Exacto Dyhego.
Uno de los puntos tratados.
Siempre habrá acomodaticios que cambien la libertad por comida y otros que malbaraten el trabajo.
Los ofendidos por todo lo que falla quisiéramos a veces tener el puesto de dictador para resolver todo, pero generalmente quienes lo han sido lo empeoran.
Quizás algún día aparezca uno muy mesiánico que ponga todo en orden y nos lleve al progreso sin exclusiones.

Miguel jiménez salvador dijo...

Para eso el hombre inventó el turismo, je je. Buen retrato Carlos.
Abrazos.

Carlos de la Parra dijo...

Miguel Jiménez Salvador, me parece brillante tu concepto de equiparar al turismo como libertad temporal, de algún modo las mayorías vivimos encerrados en nuestros territorios, incluso hay quienes existen con vida infernal dentro de algún paraíso del planeta. Situación que puede titularse "Infierno en el paraíso."

RECOMENZAR dijo...

magnifica entrada
Me ha encantado
besos

Carlos de la Parra dijo...

YEEEEEEEEEE, gracias por visitar Tramos. Acá en el esfuerzo por atravesar dimensiones del pensamiento.
Fórmulas para no morir, o vivir mejor o el no se qué, pero ya.

Kaasja dijo...

This post is great !:)
Maybe we can follow each other?
http://kasjaa.blogspot.com/

Carlos de la Parra dijo...

Thank you for your visit and comment Kaasja. It's a first here to have a reader from Poland.
I added myself to your blog.
Happy winter.

Carmen Magia dijo...

Me ha encantado... :)

Un beso

Carlos de la Parra dijo...

Un agasajo Carmen Magia que pases por aquí con tu maravillosa combinación de belleza e inteligencia.
Dos virtudes que me arrebatan.

danilita21 dijo...

Me pregunto si vuelve de vez en cuando solo por el placer de volver a comer en cada uno de esos apartamentos...

danilita21 dijo...

Me pregunto si vuelve de vez en cuando solo por el placer de volver a comer en cada uno de esos apartamentos...

Julio Dìaz-Escamilla dijo...

Interesante propuesta fabular, y bien escondida la categorización social (latinos, changos, extrañar la urbe, etc.). Pues nada, felicitándole. Un abrazo.

Carlos de la Parra dijo...

Danilita. No creo que regrese.
Es un sitio que ya vió bien.

Carlos de la Parra dijo...

Julio, gracias por comentar.
En efecto, así es la sopa en la cual nadamos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.