Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 9 de julio de 2014

FUTBOLEIRO.

---Señora Presidenta, disculpe que la llame después del siete a uno, pero aquí en contabilidad quieren saber como le hará para pagar la construcción de tantos estadios.....no, con escuelas de futbol no es buena idea, ahora todo mundo quiere estudiar éste deporte en Alemania....cierto señora tenía usted razón en que le daba mala espina jugar contra futbolistas que tienen nombre de salchicha...sí, en efecto fué presagio de que meterían muchos goles....más que dramático, ésto se puso karmático...oiga, ¿Le sobra algún boletito para la final?---

18 comentarios:

Dyhego dijo...

Es lo que tiene el juego, que una veces se gana y otras se pierde.
Lo importante es que se juegue correctamente y el partido sea bien arbitrado.
Salu2.

Carlos de la Parra dijo...

De acuerdo Dyhego.
FIFA y los árbitros han dado la mala nota.
Ojalá y haya triunfo Argentino.
Saludos.

Amapola Azzul. dijo...

Espléndido, Carlos. besos.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias por pasar Amapola.
Se nos cumplió el triunfo Argentino, queda la final contra Alemania.

Dr.Krapp dijo...

Yo no quiero que triunfe Argentina porque amo más al fútbol que a las banderitas patrióticas y el forofismo.
Que gane siempre el que mejor juegue y que se haga justicia de una vez a este deporte tan bello como caprichoso en sus resultados.
Buen texto, Carlos
Un abrazo

Carlos de la Parra dijo...

Doctor. Con los Argentinos compartimos la patria del idioma.
A mí tampoco me gustan ni las banderitas ni los gobiernos.
El futbol, circo contemporáneo, es donde las masas volcan su identidad en búsqueda de una utopía que les lleve a ser parte de un triunfo colectivo.
Tuve en mis años tempranos vivir en la sociedad robótica Alemana y no logré más que irme de ahí para exorcisarme de su forma de vida.
Pero al tiempo.
En futbol no hay nada escrito en piedra.
Abrazos.

Andrea Vinci dijo...

Síííííí, ja, ja, ja. Vi un video en Facebook donde una brasilera lloraba a moco tendido y, mirando la cámara, decía: Dilma ¿por qué no le pagaste a los alemanes???

Carlos de la Parra dijo...

Bravo Andrea. Super comentario.
La verdad que no merecían triunfar con tanto baño de sangre en sus calles por parte de secuaces segundones de gobierno quienes mataban niños callejeros para cuidar la Buena imágen del negocio del mundial.
El mundo contemporáneo funciona con vibras que todos mandamus ahora que tenemos la comunicación al instante.
Hoy por hoy, los malvados se colapsan ante nosotros por television e internet.
Ya nadie engaña a nadie.
IGUALMENTE QUIEN TIENE EL PODER SI LO USA BIEN QUEDA COMPENSADO POR LA BUENA ENERGÍA QUE LE MANDA LA MASA PÚBLICA.
Difundan ésto, y les sobran ejemplos para hacer ver a reyes y presidentes de como se sucede la realidad.

Diego Alejandro Majluff dijo...

Saludos, Carlos. Comparto contigo tus pensamientos.
Saludos desde Buenos Aires.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Diego Alejandro por tu visita a éste punto de vista de los sucesos reales desde la ficción.
De acuerdo que habemos tantos impulsando por un cambio positivo, que algún parteaguas puede aparecer.
Si tan solo el poderoso hiciera cuentas de que el crear una clase media universal para las masas los mercados se agigantarían.
Mi teoría está en reciclar el bien por el mal y entrar de lleno en un futuro más promisorio.
Al igual que hace mucho se abolió la esclavitud de la época hoy se pudieran eliminar el hambre y la miseria.
Sufrí con todos la derrota Argentina, pero llega el momento de dejar atrás todo el mundial y seguir adelante.

Eduardo Mancilla dijo...

Me encantó el cuento. Para nosotros los argentinos, el fútbol es el pan de cada día, una pasión más allá de la comprensión. Para los que amamos este deporte, necesitamos un batallón de psicólogos. Abrazos y felicitaciones.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias por visitar Eduardo.
Cierto que el futbol se ha convertido en estado de trance psicológico para muchos, especialmente Argentina y Brasil.
La idea original del circo Romano contemporaneízado rebasó expectativas.
Busca en google los estadios de Quatar que serán sede para 2022.
Quedarás sorprendido.

jackie dijo...

Por aqui pasando a devolver tu amable visita. No se nada sobre futbol asi es que no me atrevo a hacer ningun tipo de comentarios. Solo Que gane el Mejor!!! Buen dia!!

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Jackie por pasar.
Quedó atrás el mundial y ganó el major, aunque no fuera el favorito.
La vida es así.

RECOMENZAR dijo...

Me encanta haberte encontrado
el futbol del mundial
mi pasion
:)

Anónimo dijo...

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Carlos de la Parra dijo...

Grax RECOMENZAR por acudir a éste instante fuboleiro.
Vendrán más mundiales que nos tendrán capturados.

Margary Gamboa dijo...

El fútbol no me gusta, pero tus relatos, siempre :)

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.