Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

miércoles, 14 de mayo de 2014

ENTRE ESCRITORES.

----Maestro. Veo que sus libros se venden más desde que contrató a uno que escribe por usted.----


----Le aclaro. No se están vendiendo más por como él escribe, sino por como escribe uno a quien él contrató.---

12 comentarios:

Setefilla Almenara J. dijo...

Arrojadamente divertido, Carlos.
Un beso.
Sete

Carlos de la Parra dijo...

Sete preciosa. Micro creado por levantarme a trabajar en exceso temprano.
Te juro que soy el que despierta a los gallos,vieras como me miran.
Besos.

Zunilda Moreno dijo...

Carlos, tu minirrelato es una verdad cruda. . .Pasa más de lo que uno imagina. . .Abrazo, amigo.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Zuni por la visita.
La imaginación es el poder debido al cual no existe el engaño.
La imaginación es un par de ojos que miran a través de todo.
La tortura del conciente.
La fuga del imaginador hacia un universo distinto.
Las alas del pensamiento.

Dr.Krapp dijo...

Algo así hacía Alejandro Dumas y solo él llego a la fama en prejuicio de sus negros.
Un abrazo

Carlos de la Parra dijo...

Interesante información,Doctor.
Motiva a leer una buena biografía de Dumas.
Ahora veo de donde sacaba tanto tiempo para las aventuras amorosas que le atribuyen.
Vivimos sólamente informados de segmentos de lo real y lo irreal.
De ahí que tomo como más auténtica a la ficción. Ésta es una ventana a la posibilidad y no necesita comprobarse.
Un abrazo.

Juan Esteban Bassagaisteguy dijo...

¡Jajaja! Buenísimo, Carlos.
Saludos...

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Juan Esteban.
Imagina los contratos de los que escriben para los que firman.
Incluso creo que se cubren usando a varios y ellos retocan un poco para no quedar totalmente fuera de la producción.
Saludos.

Joaquín Galán (Jerónimo) dijo...

Muy bueno.El colmo de la estafa.
Y es que es tiempo de de contratar negros, es lo que sobra con esto de la crisis.

Saludos cordiales.

Carlos de la Parra dijo...

Posiblemente haya estafa al dar crédito a un impostor,pero si analizas a fondo es posible que al lector le estén dando liebre por gato.
Gracias por comentar Joaquin.

Dyhego dijo...

A pillo, pillo y medio, jajaja.
Salu2 sin trampas, Carlos.

Carlos de la Parra dijo...

Entendido en claro Dyhego.
Con la de cosas que ocurren éste relato apenas atisba por la ventana más pequeña del univrso.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.