Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

viernes, 23 de mayo de 2014

EGOBERTO.

Con su egolatría de costumbre cuando entrevistaron al genial Egoberto,él comentó.
---Me dijeron que para ver más lejos debía subirme en los hombros de gigantes, en lo personal me bastó con subirme a los hombros de enanos.---

9 comentarios:

Joaquín Galán (Jerónimo) dijo...

Muy apropiado el nombre para este Egoberto que posiblemente no tenga abuela porque no la necesita, ya se basta él para adularse.

Saludos Carlos

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Joaquin.
Hubo un tiempo en que escribí comedia y me resultó crear a éste personaje Egoberto quien era un argentino simpático y dotado de exceso de autoestima pero tenía frases que divertían.
Recuerdo una escena en que una chica ,desbordada de admiración le decía:
---Egoberto, es que eres tan genial,tan atractivo,tan carismático tan...---
y él le cortaba la frase respondiendo:
---Ya,ya,querida,te entendí a la primera...---

Dr.Krapp dijo...

Si no puedes ser cola de león al menos intenta ser cabeza de ratón.
Bien cierto, Carlos
El General Egoberto me ha recordado a los egonios a los que dediqué una entrada:
http://suicidasperezosos.blogspot.com.es/2008/11/el-vuelo-de-los-egonios.html

Carlos de la Parra dijo...

El ego,como cualquier atributo humano puede ser glorioso o desastroso, hay quienes por ego se impulsan a manifestaciones sublimes de arte, otros sencillamente se sienten con un derecho gratuito de arrollar a los demás sin previo merecimiento.
Creo que cada quien trae lo suyo.
El problema es que tantos opuestos estemos tan revueltos.
Cada día alcanzo nuevas alturas en el ermitañato, quizás por éso disfruto lo virtual.
Éste mundo acepta más las relaciones superficiales porque contienen más afabilidad y aceptación. He conocido individuos que son magos de lo superficial y todo mundo les quiere y les acepta por no involucrarse en alguna postura firme.
Cierto es que el caos es la naturaleza del universo, y es bueno.Porque aprendes y tomas distancia.
Visitaré tu recomendación al mencionado.Gracias Doctor.

Josefa dijo...

El ego puede hacer que triunfes o llevarte al fracaso total.
Un abrazo.

Carlos de la Parra dijo...

Aciertas Josefa.
El ego camina por la vida mostrando sus virtudes y defectos.
Abrazísimo.

jordim dijo...

Me encanta el título.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Jordi.
Pasé a leer tu magistral relato,pero las exigencias de firma y registro no me permitieron publicar comentario.
Es mejor deshabilitar tanto requisito.
Te lanzaste a la yugular de la vida. Si logras sostener el ritmo tienes una gran novela.

Carlos de la Parra dijo...

Jordim,perdón.
Seguiré leyendo.
Ojalá y facilites futuros comentarios.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.