Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 13 de abril de 2014

SABIDURÍA.

---No grite maestro, la gente pensará que ha perdido la cordura.---


---Tienes razón pequeño Saltamontes, y es que me pone neurótico que la gente confunda la nada con el espacio. Mira pongo mis manos una frente a la otra como si fuera a dar un aplauso y les pregunto, ¿Que hay entre mis manos? ,y responden,nada. Pero sí hay algo , y es el espacio, pues donde no hay nada no hay nada. ¿Comprendes?---


---Claro que sí maestro. Algo así pone neurótico a cualquiera.---


---Eres un gran discípulo pequeño Saltamontes.----


---Maestro,¿Me presta un momento el i -phone?----


---¿Y para qué lo quieres?----


----Es que voy a mandar un selfie a mi familia para que vean que estoy bien.---


---Pero no te verán a tí, solamente a la imágen de tu cuerpo material.---


---Cierto, pero éso no lo saben ellos, me basta con que crean que me vieron.---


----Bueno. Pero apúrate que tenemos que llegar a la entrevista con National Geographic.----

8 comentarios:

Zunilda Moreno dijo...

Ay!!! Carlos. . .Yo no creo que no haya nada. En ese espacio entre las manos del Maestro, hay pura energía. Todo es energía ondulante, mi amigo. Por lo demás . . .muy bueno como siempre. . .Un abrazo.

Carlos de la Parra dijo...

Maravillosa observación Zuni.
Somos uno de los cuantos componentes de la parte densa de la energía y nuestro raciocinio está en una etapa temprana de aprendizaje.
Gracias por tu hermosa visita.

Dr.Krapp dijo...

El eterno debate no resuelto entre vacío y contenido. A mi me más me gusta es como los viejos maestros de Kung Fu han sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin perder un átomo de su esencia. ¿Vivirán en la nada o es pura versatilidad energética?
Salud y Buenas vibraciones, Carlos.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias Doctor por comentar.Desafortunadamente no percibo como posible escapar de la necesidad de alimentar al cuerpo físico.
Aunque se han dado menciones de maestros que se alimentan del prana contenido en el oxígeno.
El otro día en San Francisco fuí abordado por dos monjes budistas que me vendían una estampita, y entiendo que los monjes subsisten a base de limosna como parte de su formación en la humildad, pero a la vez me aparece ésto como una codependencia.
Existir es complicado para la mayoría.
Ojalá y alcancemos las utopias que visualizamos internamente.

Dyhego dijo...

Pasado y presente con las nuevas tecnologías...
Salu2, Carlos.

Carlos de la Parra dijo...

Gracias DYHEGO.
Sigue en ascenso.

Carlos A. dijo...

Y mira donde te encuentro tocayo.
Voy corriendo para no llegar tarde a la entrevista.

Abrazos
Carlos

Andrea Vinci dijo...

¡Muy simpático!!!!

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.