Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

sábado, 28 de diciembre de 2013

SI FUERAMOS AMANTES

Nuestra codicia se vuelve contra nosotros. A cambio de un beso caliente de dos rostros fríos se arriesga todo el placer que cabe en el cuerpo. ¡Un beso tan fugaz! Qué pronto dejan de palpitar los labios y de cosquillear la lengua. El olor de ese aliento en celo impregnado por dentro de la frente, y el sabor enardecedor de su saliva, se disipan con la primera bocanada de viento decembrino. 

Los que se han besado por vez primera tras mucho desearlo están embrutecidos, pero ya tendrán tiempo de lamentar su pérdida. No habrá más miradas prohibidas, ni temblores de voces al  conversar, ni  profundas inhalaciones en medio de un abrazo. Después.

Después de otro beso más desesperado y asfixiante. El corazón de los recién besados está en fuga y no sabe si late en la garganta en el plexo o en la entrepierna. 

-No me rechaces, te necesito... lo haremos a tu manera, con tus condiciones... no te pido más, sólo que me dejes amarte, quiero complacerte, cumplir tus fantasías, ¡las que sean! Quiero que conmigo hagas lo que nunca podrías hacer con él.

-Sí. Alejarme de ti, y olvidarte.


4 comentarios:

Carlos de la Parra dijo...

Precioso caso de eroterapia.
El final de anticlimax nos dice que la tristeza es un sabor adquirido.
Sigues en pleno ascenso.
FELIZ 2014 con todos tus seres queridos.
Un abrazo Yun.

Yunuén RP dijo...

¡Gracias! Idem.

Evy LO dijo...

Hermosos blog, te invito al mío, si gustas nos seguimos solo confirma en mi blog, besos yy

Feliz año nuevo

Idolidia Glez dijo...

Este texto esta sencillamente genial porque describes la realidad.El final me recuerda el poema de Becker que enfatiza la importancia que damos demas a lo que vemos imposible y no al amor que nos quiere. Buen texto. Me uno a este blog Un calido saludo.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.