Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

domingo, 28 de julio de 2013

Como no tenía sueño

Como no tenía sueño 
Me puse a construir uno.

13 comentarios:

Miguelángel Pegarz dijo...

Me encanta. Para mi esa es la actitud.

Amapola Azzul dijo...

Pues es lo mejor que pudiste hacer.

Eso se llama Creatividad. besos.

Diego Alejandro Majluff dijo...

Muy lindo microrrelato. ¡Felicitaciones!

Henrique ANTUNES FERREIRA dijo...

Microrrealitasamigos = microrrealistas + amigos

¡Hola!

Creo que os gusta el Fado, que siempre recuerda a la gente la gran AmáliaRodrigues... El Fado que ha sido reconocido por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad únenos – lo que es buenísimo!

Sin embargo, el vuestro me gustó muchísimo. Cuanto al Facebook – no me gusta tanto, es decir, estoy allí porque mi nieto Rodrigo me ha hecho entrar… Pero, no pasa nada…

A ver si continuamos correspondiéndonos porque adoro el castellano. No utilizo el Traductor Google y creo que no hago muchos errores… Si los encuentras, dímelo por favor.

Qjs = quesitos = besitos (además riman…)y abçs = abrazos

Henrique (/con H...)


Carlos de la Parra dijo...

Es sano y estimulante contar con un sueño en construcción.
Nos va desarrollando.
Hay que tener en mente la película la novela, el cuento la pintura o el proyecto en construcción para validarnos en un mundo donde tantos no pueden darse ése sueño y sólo les queda el de poder sobrevivir día con día.
Y recordar al lograrlo que le podemos echar una mano a éstos últimos.

mateosantamarta dijo...

Gracias, Yashira, por tu visita y amable comentario. Hacía días que no entraba en ese blog. Saludos.
Breve microrrelato y sin embargo puede ser infinito.

mateosantamarta dijo...

Disculpas, creo que me equivocado. Lo referente al micro es válido.

gralba dijo...

Una excelente actitud,propia de alguien muy esperanzado.¡ Y expresado de una forma impecable. Excelente! cariños

Miguel jiménez salvador dijo...

Bravo Hector, BRAVO!

Andrea Vinci dijo...

¡Estupendo!

desdemipinar dijo...

¡genia!
Un saludo

Esmeralda Lavapeur dijo...

Exquisitamente breve. Me ha encantado.

Eduardo Mancilla dijo...

Genial, porque de eso vivimos todos. De construir sueños, pero a veces algunos nos dormimos.

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.