Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!

jueves, 2 de abril de 2015

Pintor de lo invisible.

La pequeña libreta que llevaba en el bolsillo de su pantalón estaba llena de dibujos. Juan pintaba cosas invisibles; la sensación que deja un beso, un perfume, el silencio tras una bofetada y la forma oculta de las ventosidades.
-¡Increíble! - Decía la gente al ver las ilustraciones - Armonía tras beso, olor a lavanda, tsunami post-tortazo y pedo vomitivo. 

Nadie erraba los títulos, haciendo coherente lo invisible. No es que Juanito fuera buen pintor. Ayudaba a sus aciertos, que a escondidas, le echaba LSD al té de las visitas. Tres gotitas justo veinte minutos antes de enseñar su libreta.


14 comentarios:

Nicky Sciavo dijo...

Ah bueno... así pos sí! jijijijiji

Aunque creo que es posible dibujar besos y perfumes.... Mi cerebro ya está "acidificado" jejejejeje

Muassssssss!

Manuel dijo...

Nicky este es un micro para ilustradores/as avispaos ja ja ja Otro beso para ti.

RECOMENZAR dijo...

Me has hecho sonreir
me encanta el ée con gotas de leche
abrazo

Cronista Imaginario dijo...

Bueno, bueno, bueno de verdad, que jartá a reir !!!

Manuel dijo...

Ay cronista, ja ja ja, unas gotitas y te haces artista de lo invisible. Encantado te guste.

manouche dijo...

Cuidado ese bonito thé puede estar peligroso...

Manuel dijo...

Un peligro muy gracioso y colorido manouche. Saludos

TORO SALVAJE dijo...

Me has dado una idea... jajaja


Muy bueno.

Manuel dijo...

Toro avisa cuando la idea este fraguada. Quiero disfrutarla.

mcfpalomo.blogspot.com dijo...

Pues no se como se refleja lo invisible, pero meditare, me has dado una pista, Jajajaja

Mi saludo

Manuel dijo...

mcfpalomo ponerle forma a lo invisible es un gran reto. Feliz día.

Liliana dijo...

Té!!!!!

es lo máximo!

=)))

Manuel dijo...

Relaja Té

Manuel dijo...

Relaja Té

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.