La vida tiene que seguir, se decía Ulises mientras se alejaba de la isla. Entonces Sirena cantó con tal sentimiento que el antiguo guerrero regresó
mansito a su peñasco.
Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.
¡Gracias Daniel!
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miércoles, 30 de enero de 2013
sábado, 20 de octubre de 2012
Conjeturas o charla entre amigas
―Por
la manera en que se comporta, uno podría pensar lo peor de una mujer, ¿no?
―dijo con voz estentórea la joven a sus dos acompañantes.
Yo me quedé pensando.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Reposo
Nuestros espíritus descansaron después de
hacer el amor; esa noche dormimos a sexo suelto.
Imagen tomada de la red.
lunes, 13 de agosto de 2012
Guardianes
Muchas son las
teorías que tratan de explicar el inigualable sonido de los violines Stradivari.
Hasta ahora lo único en claro es que cada vez que un músico virtuoso está a
punto de hacer hablar a alguno de ellos, éste desaparece misteriosamente.
Mientras las
investigaciones continúan, los contrabajos se limitan a sonreír despreocupados.
Imagen tomada de la red.
viernes, 30 de marzo de 2012
Creador de fantasía
Mago o loco imaginario, era lo mismo: cada palabra suya cobraba forma e iba por ahí poblando el mundo.
domingo, 22 de enero de 2012
lunes, 14 de noviembre de 2011
Abstracto
Caminaba en el vacío como un ave menuda, sin prisa, sutil, como si su cuerpo estuviera hecho de viento.
La tuve en mis manos un instante.
martes, 11 de octubre de 2011
Impostor
A punto de recibir el beso que lo devolviera a su estado anterior, el sapo negó a la bruja ser un príncipe encantado.
viernes, 5 de agosto de 2011
Escultor
Cerró los ojos y recorrió su cuerpo; era la única manera de dar forma al viento antes de que se escurriera entre sus manos.
viernes, 25 de marzo de 2011
Última historia
Esa noche el sultán fue claro:
―La historia de hoy no rebasará las treintainueve palabras.
Sherezada supo que con aquella artimaña, sólo buscaba la manera de acabar con ella.
―¿Tengo otra opción? ―preguntó pensativa.
―Ninguna.
―Entonces… ―ofreció su cuello.
jueves, 13 de enero de 2011
Nota roja
Luego de perder la final de campeonato debido a sus inexplicables fallas frente a la portería rival, el antes rompe redes, Chueco Flores, no soportó más la presión de los hinchas y se disparó un tiro en la cabeza. “¡Fue un accidente; jamás quise matar a nadie!”, declaró el jugador al ser detenido por la policía, acusado de asesinar a su prometida.
Imagen tomada de la red.
domingo, 10 de octubre de 2010
Propuesta peligrosa
Mientras los animales del club jugaban a las cartas solían entretenerse a costa del gato. El perro, abusando de su jerarquía milenaria, frecuentemente lo hacía objeto de sus bromas y sarcasmos. Esa tarde, en tanto fumaba con parsimonia, se propuso demostrar al grupo que el pequeño felino –mimado por amas de casa y solteronas- no pasaba de ser un animalillo lúdico y decorativo.
—Entonces, ¿quién le pone el cascabel? –conminó socarrón a los presentes.
Los animales se carcajearon divertidos y azuzaron al displicente minino que dormitaba sobre el respaldo de un sillón. Sólo la víbora de cascabel no sonrió, sacó la lengua, se enroscó desconfiada y agitó nerviosamente el rabo a la espera del valiente que habría de quitarle su ornamento.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Floración
Despertó sobresaltada. En su sueño iba desnuda por la calle seguida por una turba de chicos, colibríes e insectos. “¡Qué absurdo!”, se dijo al sopesar lo inverosímil de la historia, y se metió a la ducha. Mientras el agua fría arrastraba los últimos remanentes de sopor, Diana vio con asombro cómo, al contacto de las manos jabonosas, los minúsculos botones de sus senos comenzaban a abrirse.
Esa mañana camino de la escuela, la joven exhibía orgullosa sus fragantes alcatraces.
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Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)
1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.
2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.
3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.
4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.
5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.
6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.
7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.
8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.
9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.
10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.
Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.








